La vida y la labor de Arantxa González

Orientar sin barreras

Arantxa González, docente de Servicios a la Comunidad y orientadora en un instituto de difícil desempeño, vive y trabaja con una discapacidad neuromuscular que afecta a sus extremidades. Su historia combina esfuerzo personal, vocación profesional y una reflexión profunda sobre las barreras –visibles e invisibles– que todavía persisten dentro de la sociedad.

Por Aday Sánchez | Fotografía: José Ramón Ladra

01/04/2026
Arantxa González

“Siempre he sido muy todoterreno”, explica Arantxa con una sonrisa serena. Su formación en Psicología y Trabajo Social la llevó a trabajar en el departamento de orientación de un instituto donde convive a diario con adolescentes, docentes y familias que requieren apoyo constante.

Su labor consiste en escuchar, acompañar y guiar. Pero su día a día también revela un doble desafío: ejercer como profesional de la educación y hacerlo en una sociedad que todavía no ha alcanzado la plena accesibilidad. “A nivel social todavía hay barreras; a nivel arquitectónico, también”, precisa.

La barrera de las pequeñas cosas

La inclusión no solo se mide en grandes reformas educativas o planes de igualdad, también en gestos cotidianos. “Vas a tomar algo con los amigos, por ejemplo, y tienes que ver o llamar al sitio y preguntar: ¿tiene escaleras?”, relata.

Ese detalle, que para la mayoría pasa desapercibido, condiciona su manera de relacionarse con el entorno. Según datos de la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (Cocemfe) un 70% de los locales de ocio aún no son plenamente accesibles. “Detrás de esa silla hay una persona”, recuerda Arantxa.

En los últimos años España ha impulsado reformas legales para proteger los derechos de las personas con discapacidad (por ejemplo, normas recientes sobre apoyo a la capacidad jurídica y otros desarrollos normativos). Pero la existencia de leyes no siempre se traduce automáticamente en entornos accesibles o en igualdad real: falta ejecución, financiación y cultura institucional.

Arantxa González

La protagonista reivindica algo que parece simple, pero que en la práctica resulta complejo: ser vista como una persona más, antes que como alguien con discapacidad. “Necesito que me mires con los mismos ojos con los que miras a otra persona. Yo sé que la silla es parte de mí, pero detrás de esa silla hay una persona”, insiste.

Su mensaje conecta con el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi), que reclama campañas de sensibilización para fomentar una mirada más inclusiva y natural.

Por un futuro inclusivo

La inclusión laboral es otro frente: aunque la presencia de trabajadores con discapacidad ha crecido, persisten brechas en empleo y salario respecto al resto de la población. Estudios de prensa y análisis estadísticos señalan diferencias salariales y condiciones que penalizan la autonomía económica de muchas personas con discapacidad. Esto condiciona también la percepción social sobre capacidades y roles profesionales.

“Vamos avanzando, pero todavía nos cuesta. Sigue existiendo el Día de la Discapacidad (3 de diciembre), ¿no? Pues a lo mejor cuando desaparezca la celebración de ese día habremos descubierto que está todo hecho y habremos conseguido el 100%”, reflexiona. La idea apunta a un horizonte donde la inclusión no requiera conmemoraciones, porque ya sea una realidad asumida en la vida diaria.

Un mensaje a la sociedad

La historia de Arantxa combina lo íntimo y lo público: una profesional que ejerce con compromiso y que, a la vez, expone las fisuras de una sociedad en tránsito hacia la igualdad. Su testimonio exige mirar primero a la persona. Ese cambio, dicen las ONG y los datos, pasa por políticas aplicadas, diseño universal y, sobre todo, por una transformación cultural que comience en la escuela. Desde ahí, Arantxa concluye con una invitación clara: naturalizar la diferencia. “A la gente que nos está leyendo le diría lo siguiente: ¿Eres rubia? ¿Eres morena? ¿Tienes gafas? Yo voy en silla de ruedas, pero soy una persona como tú”.

Continúa Leyendo
Murcia.
Economía

Murcia, Capital Española de la Economía Social 2025

Por Lidia Rossi

Leer artículo: Murcia, Capital Española de la Economía Social 2025
Concierto homenaje a la Guardia Civil.
Cultura

Homenaje a los huérfanos de la Guardia Civil

Por Servimedia

Leer artículo: Homenaje a los huérfanos de la Guardia Civil
Bandera de Europa.
Economía

La Economía Social genera 11,5 millones de empleos en Europa

Por Rafael Olea

Leer artículo: La Economía Social genera 11,5 millones de empleos en Europa
Elisa Moreu, catedrática de Derecho Administrativo, con el mar de fondo
Entrevistas

“¿Los derechos fundamentales protegen nuestros cerebros o hay que inventarse otros nuevos?”

Por Refugio Martínez

Leer artículo: “¿Los derechos fundamentales protegen nuestros cerebros o hay que inventarse otros nuevos?”