Campaña ‘La felicidad de las pequeñas cosas’, impulsada por la Fundación Juegaterapia en el Día Internacional del Cáncer Infantil
En medio de la enfermedad, la felicidad cotidiana puede marcar la diferencia
Con motivo de la Semana Internacional del Cáncer Infantil, la Fundación Juegaterapia ha lanzado la campaña ‘La felicidad de las pequeñas cosas’, que traslada un mensaje que pone el foco en algo esencial: en medio de la enfermedad, la felicidad cotidiana puede marcar la diferencia.
Por Redacción
Cada año, alrededor de 400.000 niños y adolescentes (de 0 a 19 años) son diagnosticados con cáncer en todo el mundo. En los países con acceso a tratamientos avanzados, más del 80% logra superar la enfermedad, pero esta realidad no es igual en todas las partes del mundo. Estos datos recuerdan la importancia de seguir impulsando la investigación, garantizar el acceso a terapias eficaces y cuidar también el bienestar emocional de los pacientes y sus familias durante todo el proceso.
En este contexto, la Fundación Juegaterapia ha presentado su nueva campaña anual, un mensaje que acompañará a la entidad durante 2026 y que reivindica que, incluso en mitad del tratamiento, la felicidad no desaparece: se transforma. Y lo hace a través de un videoclip en el que Carla, Ilian, Bruno, Iker, Miguel, Sofía, Lola, Greta, Aarón, Álvaro, Lucas, Jesús, Mateo, Anas, Jardiell, Paula y Diego, niñas y niños en tratamiento oncológico y amigos, cantan una adaptación del clásico de Romina y Albano ‘Felicidad’, quienes han cedido sus derechos para apoyar la causa.
Una sonrisa. Volver al cole. Comerse un helado. Pasear al perro. Sentir el sol en la cara. Gestos sencillos que muchas veces se dan por hechos, pero que para un niño o niña en tratamiento oncológico se convierten en auténticos logros y en una poderosa fuente de alegría y esperanza.
El Saquito de la Felicidad
Como parte de esta campaña, la entidad ha lanzado también el Saquito de la Felicidad, un pequeño objeto muy especial creado para concentrar las risas de tres peques en tratamiento: Emily, Otto y Rosa. Se trata de un saquito que, al achucharlo, deja escapar un montón de carcajadas contagiosas. “Porque a veces la felicidad también puede guardarse y compartirse”, señala Emily.
Según Mónica Esteban, presidenta de la Fundación Juegaterapia, “en los hospitales hemos aprendido que la felicidad está en los pequeños detalles que hacen que un niño vuelva a sonreír. Y esa sonrisa también es parte del tratamiento. Las pequeñas cosas pueden ser enormes cuando estás luchando contra el cáncer”.
La campaña, que estará presente en las redes sociales con el hashtag #LaFelicidadDeLasPequeñasCosas, pone el foco en historias reales de niñas y niños que encuentran alegría en lo cotidiano. Porque cuando el mundo se reduce a una habitación de hospital, lo pequeño se convierte en extraordinario. Además del impacto emocional, la ciencia respalda esta mirada.
Y, en este sentido, Mario Alonso Puig, médico, divulgador y patrono de honor de la Fundación Juegaterapia, explica que “cuando una persona se siente feliz, se sabe que ocurren cambios en el organismo: hay una mayor activación del nervio vago anterior y el corazón entra en lo que se denomina coherencia cardiaca. Esto tiene un impacto muy importante en la lucha contra la enfermedad, ya que favorece una activación más intensa del sistema inmune, capaz de destruir bacterias, virus y tumores. Encontrar esos momentos para equilibrarnos y agradecer, incluso en medio de la dificultad, es sin duda un factor muy importante en la lucha contra la enfermedad”.
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