El presidente de la ciudad autónoma denuncia el colapso de los servicios de acogida y reclama blindar la frontera
Save the Children alerta del riesgo que viven las niñas migrantes en Ceuta
La organización en derechos de la infancia advierte de que la falta de identificación, alojamiento seguro y acompañamiento especializado para las niñas puede aumentar su exposición a situaciones de violencia, trata y explotación, y reclama que su protección sea una prioridad inmediata de la respuesta. Por otra parte, el presidente de la ciudad autónoma reclama “blindar” la frontera para garantizar la seguridad.
Por Bárbara Guerra | Fotografía: Album / Alamy
Según Save the Children, el sistema de acogida de Ceuta afronta una presión sin precedentes. La ONG advierte de que cerca de un millar de menores migrantes se encuentran ya atendidos en centros y recursos habilitados, una cifra que supera ampliamente la capacidad ordinaria de la ciudad, que cuenta con menos de un centenar de plazas.
A esta situación se suma la preocupación por los niños, niñas y adolescentes que todavía no han sido identificados ni incorporados al sistema de protección. Aunque las estimaciones apuntan a que entre 4.000 y 7.000 menores habrían llegado a Ceuta, no todos han sido localizados, según la organización protectora de la infancia. Las organizaciones sobre el terreno temen que algunos permanezcan en la calle, ocultos en zonas boscosas o dispersos por distintos puntos de la ciudad, sin acceso a un entorno seguro ni a la atención que necesitan.
"En una crisis de estas dimensiones, las niñas y adolescentes pueden quedar especialmente invisibilizadas. No basta con saber cuántos menores han llegado; es fundamental identificar quiénes son, dónde están y cuáles son sus necesidades. Una adolescente que permanece sola y fuera de los circuitos de acogida puede encontrarse en una situación de extrema vulnerabilidad frente a la violencia, la explotación o la trata", adviertió Jennifer Zuppiroli, especialista en migraciones de Save the Children España. "Las entidades que trabajan sobre el terreno y prestan apoyo a quienes permanecen en la calle están alertando de los elevados riesgos a los que se enfrentan", añadió.
La organización reclama una identificación activa y urgente de las niñas y adolescentes, incluida la localización de aquellas que puedan encontrarse fuera de los recursos de acogida, así como su derivación a espacios seguros donde reciban atención especializada, apoyo psicosocial y protección adecuada.
Save the Children valora además la disposición del Ministerio de Igualdad a colaborar con la Ciudad Autónoma de Ceuta para reforzar la protección de las mujeres que permanecen en la calle y alertar sobre los riesgos específicos de violencia, trata y explotación. A juicio de la entidad, esta iniciativa contribuye a visibilizar necesidades que exigen una respuesta coordinada e inmediata por parte de todas las administraciones implicadas, especialmente en un contexto de emergencia humanitaria como el que vive actualmente la ciudad.
Por otra parte, la ONG considera positivas las medidas anunciadas para reforzar la atención a la infancia migrante en Ceuta, entre ellas los 25 millones de euros anunciados por el Gobierno de España y la habilitación de dos centros educativos para acoger de forma urgente a más de 100 niñas que permanecían en la calle.
El presidente de Ceuta pide blindar la frontera
Juan Jesús Vivas, el presidente de Ceuta, pidió "blindar" la frontera de la ciudad autónoma para garantizar que su seguridad está "en manos" de España y de Europa y no de "un tercero", Marruecos, "que no reconoce la soberanía de España". Lo hizo tras recibir "el cariño y el apoyo" del Rey, informa Servimedia..
Así lo explicó el propio Vivas en una rueda de prensa en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca, tras ser recibido en audiencia por Felipe VI, en "uno de los momentos más difíciles" de la historia reciente de la ciudad por la "avalancha" de decenas de miles de personas procedentes de Marruecos los pasados 30 y 31 de julio, que no generó una crisis migratoria, insistió, sino una "vulneración de la integridad territorial" de España y de Europa.
La situación es "extraordinariamente grave" y Ceuta "no ha salido" de ella, enfatizó Vivas, que pese a reconocer que la mayor parte de las personas que consiguieron entrar en la ciudad han regresado a Marruecos de manera voluntaria, la incursión fue equivalente a la población local, como si en España entraran en dos días 50 millones de personas, ejemplificó.
Reiteró en varias ocasiones que Ceuta "no se ha recuperado de ese trauma" y "no ha vuelto a la normalidad" porque permanecen en sus calles entre 3.000 y 6.000 personas, de las cuales no dio cifras de menores porque los servicios de Extranjería "no han terminado" de identificarlas. Los servicios de acogida están "en situación de colapso" y la ciudad sufre una "crisis humanitaria de mucha envergadura", añadió Vivas.
Aunque aseguró que "no hay" cifras oficiales de los menores que han entrado en Ceuta estos días, recordó que la ciudad acoge ya a 1.100 no acompañados, lo que supone un 2.600% más de su capacidad crítica, ya que las plazas ordinarias son 30 y a partir de 90 se considera una "situación de emergencia". Atender a esos menores es una "prioridad" para Ceuta, aseguró, pero pidió no perder de vista la perspectiva global de una situación que tiene "más envergadura". Sí reconoció en sus respuestas que el retorno de esos menores a Marruecos es "muy complicado, por no decir imposible", y la respuesta requiere "responsabilidad y solidaridad" por parte del resto de España y de Europa.
Pero subrayó también que los ceutíes se sienten "inseguros", la población se siente "amenazada y vulnerable" porque se preguntan "si volverá a ocurrir" y porque se ha demostrado que la frontera "es vulnerable" y está "en manos de un país tercero que no reconoce la soberanía" de España, lo cual genera "preocupación, inquietud y angustia".
El Defensor del Pueblo reclama solidaridad con Ceuta
Por su parte, el Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, valoró que "lo ocurrido en la ciudad autónoma de Ceuta implica la necesidad de abordar la situación de cientos de personas, muchas de ellas menores, que esperan alguna respuesta a su situación". En su opinión, "es imprescindible hablar con ellos, escucharlos y no limitarse a contemplar su deambular, porque escuchar y decir forman parte del hacer. Es cuestión de aplicar la legalidad que incluye la ayuda de intérpretes y de abogados para determinar su condición y obrar en consecuencia".
Gabilondo destacó que "ha de reconocerse la solidaridad de los ceutíes y de organizaciones, asociaciones y entidades, y proceder a la distribución de las personas menores con la colaboración de las comunidades autónomas. La vertiente geopolítica y la política exterior han de priorizar la dimensión de esta emergencia humanitaria, y se ha de reconocer lo que supone este carácter fronterizo para España y para Europa".
El Defensor del Pueblo trasladó "solidaridad" con la ciudad autónoma de Ceuta, de la cual subrayo "que no se le puede pedir una acogida de tantas personas menores, lejos de todo cálculo posible". Por ello, reclamó "celebrar cualquier acción y cualquier política que propicien la convivencia. Y es imprescindible tratar de dar la máxima información sobre los fallecidos, con humanidad para sus familias, y expresar nuestro pésame como país dolorido por la tragedia ocurrida. Son cuestiones en las que se ven concernidos los derechos humanos".
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