Los ciudadanos que consideran que la sanidad pública “funciona bien o bastante bien” desciende del 52,5% al 48,5%
El tiempo de espera para la atención primaria es de 9,78 días, cifra que ha aumentado desde la última medición, según la tercera oleada del Barómetro Sanitario 2025 del Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un estudio que ofrece una radiografía detallada sobre la percepción ciudadana del sistema sanitario público en España.
Por Redacción
Este informe analiza la experiencia y opinión de la población respecto a los principales niveles asistenciales, tiempos de espera, calidad percibida y relación con la sanidad privada. A pesar la encuesta se desarrolló durante las crisis de las pruebas de cribados, la valoración no parece resentirse.
Los datos reflejan una caída en la valoración global del sistema sanitario público: la puntuación media pasa de 6,13 a 5,89 puntos, y el porcentaje de quienes consideran que “funciona bien o bastante bien” desciende del 52,5 % al 48,5 %. Esta disminución se observa especialmente entre quienes no han tenido contacto directo con el sistema en el último año (12,2 %), lo que indica una percepción más crítica en ausencia de experiencia reciente.
A pesar de ello, la sanidad pública sigue siendo la opción preferida por la mayoría de la población en todos los niveles asistenciales. Incluso entre quienes disponen de seguro privado (31 %), dos de cada tres (65,6 %) afirman que, ante una enfermedad grave, optarían por el sistema público, cuatro puntos más que en la oleada anterior. Esta confianza refuerza el papel del sistema público como referencia en situaciones de mayor complejidad.
El informe muestra además que la ciudadanía tiene una percepción positiva del funcionamiento en los niveles asistenciales más utilizados por la población: servicios de urgencias, atención primaria, consultas hospitalarias y hospitalización, pero desciende la valoración global.
Además, señala que el 82,3 % de la población ha acudido al menos una vez a un médico de atención primaria del sistema público en el último año y la valoración positiva de la atención recibida alcanza el 80,1%, lo que supone una mejora significativa respecto al 78,5% registrado en la segunda oleada. Los cuidados, de médicos y enfermeras, durante el ingreso reciben las notas más altas de todo el sistema.
La atención primaria: el nivel más utilizado
La atención primaria continúa siendo la puerta de entrada al sistema sanitario y uno de los servicios mejor valorados. El 82,3 % de la población acudió al menos una vez a su médico de familia en el último año. Entre quienes lo hicieron, el 80,1 % califica positivamente la atención recibida, frente al 78,5 % registrado en la oleada anterior.
Este incremento en la satisfacción se explica, en gran medida, por la confianza y seguridad que transmite el personal sanitario. El personal de enfermería obtiene una puntuación media de 8,04 sobre 10, y el personal médico, de 7,76, consolidándose como los aspectos mejor valorados. Además, el 16,8% de las consultas se realizaron por vía telefónica, una modalidad que mantiene una aceptación elevada.
Sin embargo, el tiempo de acceso a la atención primaria sigue siendo uno de los principales retos. Solo el 22 % de quienes solicitaron cita fueron atendidos el mismo día o al siguiente, mientras que la espera media se sitúa en 9,78 días, un incremento respecto a la oleada anterior. Entre quienes experimentaron dificultades para conseguir cita (23,7 %), más de la mitad (53,3 %) recurrió a urgencias y casi un tercio (29,3 %) desistió porque ya no necesitaba la consulta.
Durante el último año, el 50 % de la población acudió a algún servicio de urgencias de la sanidad pública. De estos, el 42,9 % utilizó dispositivos de urgencia en atención primaria, el 50,8 % acudió a servicios hospitalarios y el 6 % hizo uso del 061/112. En conjunto, estos dispositivos obtienen una valoración positiva del 71 %, lo que confirma su papel esencial en la respuesta sanitaria.
El documento indica asimismo que el 47,9 % de la población fue atendida por un especialista del sistema público en los últimos doce meses. La valoración positiva alcanza el 78,1 %, ligeramente superior al 77,8 % anterior. Entre los aspectos mejor puntuados destacan la confianza en el personal médico (7,64 puntos) y la información sobre el estado de salud y el tratamiento (7,58 puntos), elementos fundamentales para el acompañamiento clínico y la toma de decisiones compartidas entre paciente y profesional.
En hospitalización se observa la mejora más significativa: el 11,5 % de la población estuvo ingresada en el último año y el 83,7 % valora positivamente la atención recibida, cinco puntos más que en la oleada anterior. Los cuidados durante el ingreso reciben las notas más altas de todo el sistema: 8,21 puntos para enfermería y 8,18 para médicos, reflejando el reconocimiento al trabajo y compromiso de los equipos hospitalarios.
Pruebas diagnósticas: avances y retos
Por primera vez, el Barómetro Sanitario ha recogido información sobre la realización de pruebas diagnósticas por un problema de salud nuevo, así como sobre el tiempo transcurrido entre la indicación médica y la realización de la prueba. Entre las pruebas más solicitadas según los resultados el 20% de la población afirmó haberse realizado una ecografía en los últimos 12 meses. Le siguen el TAC (16,5%), la resonancia magnética (15,3%) y la colonoscopia (5,1%).
En cuanto a los plazos de espera, se observa que más de la mitad de las pruebas fueron realizadas en un plazo inferior a un mes desde su indicación médica en el caso de las ecografías (55,6%), los TAC (52,7%) y las resonancias magnéticas (50,7%). En cambio, las colonoscopias presentan un menor porcentaje de realización en ese intervalo (39,4%) y el mayor tiempo medio de espera registrado, con 109,8 días. Las resonancias magnéticas, con una espera media superior a los 90 días, y los TAC, con 64,32 días, presentan el menor tiempo medio de espera entre las pruebas analizadas.
Más de la mitad de estas pruebas se completaron en menos de un mes (55,6 % en ecografías, 52,7 % en TAC y 50,7 % en resonancias). Las colonoscopias presentan la espera más prolongada, con una media de 109,8 días, aunque mejora respecto a la oleada anterior (40 días menos).
Se indica por último que el 20 % de los encuestados cuenta con un seguro privado contratado por sí mismo o su familia, y el 11 % lo recibe por parte de su empresa. A pesar de ello, la preferencia por la sanidad pública se mantiene sólida ante problemas graves. Estas cifras reflejan una ligera variación respecto a la segunda oleada del estudio, en la que los porcentajes fueron del 21,6% y el 10,1%, respectivamente. El 65,6% de los encuestados que disponen de seguro médico privado afirmaron que, en caso de enfrentarse a un problema grave de salud, preferirían ser atendidos en la sanidad pública, frente al 61,4% que expresó esta preferencia en la oleada anterior.
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