Según denuncia Médicos Sin Fronteras
Gaza no ha recibido suministros médicos ni humanitarios en lo que va de 2026
Médicos Sin Fronteras (MSF) ha denunciado que desde el 1 de enero de 2026 no ha podido introducir ningún suministro médico ni humanitario en la Franja de Gaza debido a las restricciones impuestas por Israel. El bloqueo está provocando una escasez crítica de medicamentos, material sanitario y equipamiento médico, con consecuencias directas para pacientes y personal sanitario.
Por A. G. | Fotografía: MSF
Desde comienzos de este año, los camiones con ayuda permanecen retenidos a las puertas de Gaza sin autorización para entrar, según MSF. La organización ha advertido de que esta interrupción total del flujo de suministros se produce en un momento de enormes necesidades humanitarias, tras meses de conflicto y un sistema de salud gravemente deteriorado. “Cada día vemos en nuestros hospitales y clínicas las consecuencias de las restricciones a la entrada de suministros médicos en Gaza. Las necesidades en la Franja son enormes, pero no llega suficiente ayuda porque las autoridades israelíes la están bloqueando”, explicó la doctora Randa Abu El Khair Masoud, responsable médica de MSF en Gaza.
Los equipos de MSF sobre el terreno han alertado, en este sentido, de una reducción extrema del stock de medicamentos esenciales, especialmente los destinados al tratamiento de enfermedades no transmisibles. Fármacos para patologías como la diabetes, la hipertensión, el asma o los trastornos tiroideos, advierten, se encuentran en niveles críticamente bajos, comprometiendo la atención básica a miles de pacientes.
Escasez crítica de medicamentos para enfermedades crónicas
Ante la falta de medicamentos, MSF se ha visto obligada a limitar sus servicios para enfermedades crónicas únicamente a los pacientes que ya estaban en seguimiento, dejando de aceptar nuevos casos. “La imposibilidad de proporcionar una atención adecuada conducirá inevitablemente a la muerte evitable de pacientes que padecen enfermedades crónicas”, advirtió MSF.
La escasez también afecta al material de vendaje básico, como gasas y compresas, indispensable para el cuidado de heridas, intervenciones quirúrgicas y tratamientos postoperatorios. En los hospitales de campaña de MSF, esta carencia impacta de forma directa en la atención diaria a heridos por traumatismos y quemaduras.
En algunos centros, los equipos atienden cada día a más de un centenar de pacientes que requieren curas, además de hasta 30 personas con quemaduras. MSF ha subrayado que disponer de vendajes adecuados es esencial para prevenir infecciones. “Disponer de suficientes vendajes es esencial para evitar que las heridas o las quemaduras se infecten”, señaló la entidad.
Hospitales bajo presión y recursos al límite
La organización ha recordado que durante el bloqueo total del verano de 2025 ya se vio obligada a recurrir a medidas de emergencia. “Tuvimos que recurrir al uso de gasas no estériles, lo cual no es un procedimiento óptimo y debe utilizarse como último recurso. Ahora nos encontramos de nuevo cerca de ese punto”, alertaron los equipos de MSF.
A esta situación se suma la imposibilidad de introducir en 2026 nuevos equipos médicos o piezas de repuesto. Todo el equipamiento disponible lleva meses sometido a un uso intensivo y al desgaste provocado por la gran demanda asistencial, lo que incrementa el riesgo de fallos técnicos.
Un bloqueo que agrava la crisis humanitaria
La falta de suministros médicos se produce en un contexto más amplio de deterioro de las condiciones de vida en Gaza. Seis meses después de un alto el fuego considerado frágil, la violencia no ha cesado por completo y el control militar sigue limitando de forma severa el acceso de la ayuda humanitaria.
Además, como explicó MSF, la población sufre una grave escasez de agua potable, alimentos, electricidad y atención sanitaria, mientras que el sistema de salud continúa colapsado. Asimismo, miles de pacientes continúan en listas de espera para evacuaciones médicas que, en su mayoría, no se están autorizando. “Sufrimos mucho para conseguir tratamiento. No encontramos medicamentos para la tensión, ni para la diabetes, ni para el corazón”, relató Mohammed Abo Zaina, paciente de 69 años del programa de enfermedades crónicas de MSF.
Finalmente, la organización ha insistido en que el esfuerzo y la dedicación del personal médico no pueden sustituir la entrada regular y sin obstáculos de suministros. “Necesitamos que los suministros y equipos médicos entren en Gaza ahora”, concluyó MSF.
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