Las pruebas piloto de la moneda online comenzarán el próximo año
La aplicación del euro digital incorporará los máximos estándares de accesibilidad
Por Redacción
La futura moneda digital europea se está diseñando con una premisa clara: que nadie quede fuera de la economía digital. Con este objetivo, el Banco Central Europeo ha definido las funciones de accesibilidad de la aplicación del euro digital, una herramienta que permitirá a los ciudadanos acceder a los servicios básicos asociados a esta nueva forma de dinero público digital
Desde el inicio del proyecto, la accesibilidad y la inclusión han sido principios fundamentales de su desarrollo, con el fin de garantizar que todas las personas puedan acceder a los pagos digitales en igualdad de condiciones, con independencia de sus capacidades, necesidades o nivel de confianza tecnológica.
La propuesta contempla funcionalidades de accesibilidad de primer nivel que superan los requisitos establecidos por la Ley Europea de Accesibilidad y el estándar EN 301 549, situando la futura aplicación entre las más avanzadas del mercado en materia de inclusión digital. El diseño aplica el nivel más alto de requisitos recogidos en las Directrices de Accesibilidad al Contenido Web para aplicaciones móviles y aborda aspectos relacionados con la percepción, la operabilidad y la accesibilidad cognitiva.
Entre las características previstas figuran un diseño visual mejorado, navegación completa mediante teclado, compatibilidad con lectores de pantalla, avisos de expiración de sesión, lenguaje simplificado, prevención de errores y opciones para reducir movimientos y animaciones. Estas medidas pretenden eliminar barreras frecuentes que encuentran las personas con discapacidad, las personas mayores o quienes tienen un menor grado de familiaridad con las tecnologías digitales.
“Al igual que el efectivo, el euro digital será un bien público y, en la era digital, todos los europeos deberían poder acceder a él en igualdad de condiciones”, afirmó Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE y presidente del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre el euro digital. “La accesibilidad es la forma de asegurarnos de que el euro digital pertenece a todos”.
Un proyecto estratégico para el futuro de los pagos en Europa
La definición de estas funciones de accesibilidad supone un nuevo avance en un proyecto que el BCE impulsa desde hace años para adaptar la moneda única a la era digital. La iniciativa responde a una realidad cada vez más evidente: los ciudadanos utilizan con mayor frecuencia medios de pago electrónicos, mientras que disminuye el uso del efectivo en determinados ámbitos. Ante este escenario, las instituciones europeas consideran necesario garantizar que el dinero público siga estando disponible también en formato digital. El euro digital se concibe así como un complemento al efectivo, manteniendo el acceso universal a una forma de dinero emitida por el banco central y aceptada en toda la zona euro.
La Comisión Europea presentó en 2023 una propuesta legislativa para regular el euro digital, basada en principios como el acceso universal, la gratuidad de los servicios básicos para los ciudadanos y la libertad de elección de los canales de acceso. Según esta propuesta, los usuarios podrán acceder al euro digital a través de una aplicación del Eurosistema o mediante los servicios ofrecidos por sus entidades financieras y otros proveedores de pago.
Además de facilitar los pagos digitales, el proyecto persigue reforzar la inclusión financiera, la resiliencia de los sistemas de pago europeos y la autonomía estratégica de la Unión Europea en un contexto cada vez más digitalizado. El BCE ha destacado en distintas ocasiones que el euro digital deberá ser sencillo de utilizar, seguro y accesible para todos los colectivos, incluyendo aquellos que tradicionalmente encuentran más barreras en el acceso a servicios financieros o digitales.
Fundación ONCE participará en las pruebas de accesibilidad
La propuesta de funciones de accesibilidad, ya compartida con participantes del mercado y otras partes interesadas, se ha desarrollado en colaboración con organizaciones de consumidores, especialistas en accesibilidad y bancos centrales nacionales.
Como parte de este proceso, los requisitos de la aplicación continuarán validándose mediante pruebas de usabilidad y accesibilidad en las que participarán miembros de Fundación ONCE junto a personal del BCE y representantes de 19 bancos centrales nacionales. Estas pruebas permitirán comprobar que las soluciones planteadas responden a las necesidades reales de los usuarios y garantizan una experiencia homogénea e inclusiva en toda la zona euro.
La participación de Fundación ONCE supone además el reconocimiento de la experiencia que la entidad ha acumulado durante décadas en el ámbito de la accesibilidad universal y el diseño para todas las personas. Su colaboración permitirá incorporar al desarrollo del euro digital el conocimiento generado por el movimiento asociativo de la discapacidad y contribuirá a que la futura herramienta nazca libre de barreras desde su concepción.
Para Jesús Hernández Galán, director de Accesibilidad e Innovación de Fundación ONCE, esta colaboración supone una oportunidad para incorporar la accesibilidad desde el origen del proyecto. “Es un honor contribuir a garantizar que el euro digital integre características de accesibilidad desde el principio. Incorporaremos expertos en accesibilidad y experiencia de usuario con personas con discapacidad, combinando así el conocimiento técnico con la experiencia de vida real”, afirmó.
La participación directa de personas con discapacidad en los procesos de diseño y validación permitirá trasladar necesidades reales de los usuarios al desarrollo de la aplicación y reforzar el enfoque de “accesibilidad desde el diseño” promovido por el BCE. Este modelo busca integrar la accesibilidad desde las primeras fases de desarrollo y no como una adaptación posterior, garantizando una aplicación más sencilla, comprensible y útil para todos.
Los próximos pasos
Tras la definición de las funcionalidades de accesibilidad, el BCE continuará desarrollando técnicamente la aplicación y validando los requisitos establecidos junto con usuarios finales y expertos. Las pruebas previstas durante los próximos meses servirán para ajustar el diseño, evaluar la experiencia de uso y asegurar que los estándares definidos puedan aplicarse de forma efectiva en todos los países de la zona euro.
Paralelamente, continuará avanzando el proceso legislativo europeo que debe establecer el marco jurídico definitivo para la implantación del euro digital. Según el calendario previsto por el BCE, si la normativa es aprobada por los colegisladores europeos, el ejercicio piloto podría comenzar en 2027 y permitir evaluar tanto los aspectos tecnológicos como la experiencia de usuario antes de una posible emisión futura del euro digital.
En este contexto, las pruebas de accesibilidad adquieren una relevancia especial. No solo contribuirán a mejorar una aplicación concreta, sino que ayudarán a definir cómo será la interacción de millones de ciudadanos con una futura infraestructura pública de pagos digitales. La accesibilidad, incorporada desde las primeras fases de diseño y no como una adaptación posterior, se convierte así en uno de los pilares sobre los que se construirá el euro digital.
El proyecto refleja el compromiso del BCE y del Eurosistema con una transformación digital inclusiva. Al integrar la accesibilidad en el corazón del diseño, la futura aplicación del euro digital aspira a convertirse en una herramienta que permita a todos los ciudadanos participar plenamente en la economía digital europea, sin dejar a nadie atrás.
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