Diálogo ‘El pilar social europeo, una conquista en riesgo’, organizado por Servimedia
El Fondo Social Europeo reivindica su papel para que la nueva Europa no deje a nadie atrás
Europa afronta el desafío de responder a nuevas prioridades como la defensa y la competitividad sin debilitar las políticas de cohesión que durante décadas han sostenido la inclusión de millones de personas. Mantener una financiación suficiente, preservar la singularidad del Fondo Social Europeo y garantizar que sus recursos lleguen a quienes más los necesitan fueron algunas de las principales demandas planteadas en el diálogo ‘El pilar social europeo, una conquista en riesgo’, organizado por Servimedia, donde también se expresó confianza en que las instituciones europeas alcancen un acuerdo que permita proteger el modelo social.
Por A. G.
España ha experimentado una profunda transformación social durante sus cuatro décadas de pertenencia a la Unión Europea, un proceso en el que los fondos europeos han contribuido a impulsar el empleo, luchar contra la exclusión y avanzar desde políticas asistenciales hacia otras basadas en derechos. El encuentro ‘El pilar social europeo, una conquista en riesgo’, organizado por Servimedia, abordó tanto este balance como las incertidumbres abiertas por la negociación del marco financiero plurianual para 2028-2034.
Para analizar este escenario, el director general de Servimedia, José Manuel González Huesa, condujo una conversación que contó con la participación de Jesús Celada, embajador en Misión Especial para la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad; las eurodiputadas Rosa Estarás e Idoia Mendia; Alberto Durán, secretario general del CERMI; Daniel Calleja, director de la Representación en España de la Comisión Europea; y Sara Giménez, directora general de Fundación Secretariado Gitano.
Según Rosa Estarás, “nadie entendería España sin Europa, ni tampoco Europa sin España”. Estarás incidió, además, en la dimensión humana de las políticas comunitarias y recordó que detrás de los fondos sociales y de cohesión hay personas y familias. Jesús Celada, por su parte, destacó que España ha contribuido a imprimir una dimensión social al proyecto comunitario: “España ha liderado el que Europa tenga una componente social. No hay que olvidar que es muy importante que perfectamente pueda acompañar a esa economía, a ese mercado europeo, sin duda, la componente social”.
El Fondo Social Europeo, una herramienta clave para la cohesión
Desde la perspectiva de la Comisión Europea, Daniel Calleja recordó que paz, libertad y solidaridad son los tres principios que definen el proyecto comunitario. “No puede entenderse la identidad europea sin la dimensión social. Europa es probablemente la región del mundo que tiene los mayores estándares de protección respecto a otras regiones del mundo”, aseguró. España, añadió, ha recibido 35.000 millones de euros del Fondo Social Europeo para políticas como el empleo juvenil, la asistencia a personas con discapacidad y la lucha contra la exclusión.
La negociación para el periodo 2028-2034 introduce, sin embargo, un nuevo escenario. Calleja explicó que la Comisión plantea elevar el presupuesto comunitario hasta el 1,26% del PIB, unos dos billones de euros, y defendió que la política social seguirá existiendo dentro de la nueva arquitectura financiera. “El Fondo Social Europeo no desaparece. Hay un reglamento sobre el Fondo Social Europeo”, subrayó, aunque reconoció que existe una racionalización de los programas presupuestarios.
Las representantes del Parlamento Europeo mostraron mayores cautelas sobre esa estructura. Idoia Mendia advirtió de que Europa necesita invertir en defensa e industria sin abandonar su identidad social. “Europa no es solo un proyecto económico de unión económica, es un proyecto social. Es un proyecto donde el crecimiento económico luego se reparte con justicia social”, defendió.
Rosa Estarás reclamó, por su parte, que el Fondo Social Europeo continúe siendo reconocible, singular y dotado de recursos suficientes. “El FSE es para mí el corazón de Europa. El corazón de Europa no es la economía, son las personas”, afirmó. La eurodiputada recordó además que Europa todavía está lejos de algunas de las metas sociales que se había fijado, entre ellas la reducción de la pobreza.
Discapacidad, pobreza y empleo: el impacto de los fondos europeos
El tercer sector puso sobre la mesa los resultados obtenidos con este modelo. Alberto Durán señaló que en los últimos 25 años más de 600.000 personas con discapacidad han sido atendidas y se han conseguido 200.000 empleos para este colectivo. En conjunto, apuntó, organizaciones como Cáritas, Cruz Roja, Fundación Secretariado Gitano y Fundación ONCE han acompañado a alrededor de 1,3 millones de personas y generado más de 470.000 empleos.
Para el secretario general del CERMI, tan importante como la cuantía es mantener el carácter finalista y especializado de los recursos. “El problema no es tanto el dinero, sino la diferenciación, la singularidad, que eso vaya realmente destinado al fin que ha venido destinado hasta el momento”, explicó. Esta especialización, sostuvo, permite trabajar con personas alejadas del mercado laboral a través de itinerarios personalizados y sostenidos en el tiempo.
Además, Durán reivindicó el retorno económico de estas políticas: “Por cada euro invertido en Fondo Social Europeo se recuperan en salarios, en impuestos, entre tres y cuatro euros”. A su juicio, el beneficio trasciende a las personas atendidas porque alcanza también a las empresas, que encuentran talento formado, y a las administraciones públicas.
Sara Giménez aportó la experiencia de la población gitana para demostrar que la transformación social exige continuidad y horizontes de largo plazo. Tras más de dos décadas de trabajo, explicó que los programas desarrollados han logrado unos 90.000 contratos y la colaboración de 15.000 empresas, además de cambiar las expectativas laborales de muchas personas gitanas. “Hemos transformado la mirada de las personas gitanas en el acceso al mercado de trabajo”, destacó.
La participación del tercer sector en el futuro del Fondo Social Europeo
La directora general de Fundación Secretariado Gitano alertó especialmente sobre el riesgo de que una definición demasiado amplia de las políticas sociales permita destinar los fondos originalmente concebidos para acompañar a personas vulnerables a otras actuaciones. Por ello, reclamó “una cuantía económica”, “objetivos claros” y “grupos prioritarios claros” dentro de los futuros planes nacionales.
La participación del tercer sector apareció precisamente como una de las condiciones necesarias para preservar la eficacia del modelo. Para Sara Giménez, “el tercer sector ha ejercido un papel fuerte”.
Jesús Celada advirtió, a su vez, de que el contexto político europeo ha cambiado y recordó las consecuencias que la reducción de presupuestos ha tenido en otros organismos multilaterales. En el ámbito de Naciones Unidas, explicó, la disminución de recursos ha repercutido en cooperación y políticas sociales hasta el punto de poner en dificultades medidas relacionadas con la accesibilidad. En este escenario, consideró preocupante cuestionar instrumentos de cohesión que han demostrado su eficacia durante años.
El debate abordó también el papel que puede desempeñar el Parlamento Europeo si la negociación no garantiza suficientemente esa dimensión social. En relación con la cohesión y el Fondo Social Europeo, Mendia señaló que “nuestra posición es inflexible y si hay que ejercer el derecho de veto, se ejercerá, por supuesto”. Estarás sostuvo igualmente que la posición del Parlamento es “clara, inequívoca y contundente” y que la mantendrá durante la negociación.
Confianza en un acuerdo para preservar la Europa social
A pesar de ello, Estarás se mostró convencida de que el Fondo Social Europeo no terminará debilitado: “estoy segura de que se llegará a un acuerdo en la línea de lo que estamos diciendo aquí”.
Mendia compartió esa expectativa, aunque reconoció la existencia de un contexto político complejo. “Europa siempre llega al límite del abismo y consigue salir adelante con éxito. Nos pasó también con la pandemia y salimos incluso más reforzados”, apuntó. Además, defendió la búsqueda de espacios comunes entre posiciones ideológicas diferentes para proteger la cohesión social.
También Jesús Celada se mostró confiado en la capacidad española para defender esa dimensión social dentro de las negociaciones comunitarias, mientras Sara Giménez recordó que “el tercer sector es una pata muy relevante para generar cohesión social” y reclamó mantener la alianza entre organizaciones sociales y administraciones.
Y, finalmente, Daniel Calleja recordó que la decisión deberá ser acordada por los Estados miembros y contar con el consentimiento del Parlamento Europeo. “La Unión Europea, decía Jean Monnet, se forjará en las crisis y será el resultado de la suma de las respuestas a las crisis. Creo que hay una oportunidad única para llegar a un acuerdo antes de que acabe el año”, concluyó.
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