Historias para no olvidar el 18 de julio

Noventa años después del golpe de Estado, España sigue reflexionando sobre la Guerra Civil

El 18 de julio de 1936 sigue siendo una de las fechas más relevantes y debatidas de la historia contemporánea de España. Aquel acontecimiento marcó el destino del país durante generaciones y dejó una huella que aún permanece en la memoria colectiva. Para comprender lo que ocurrió y evitar que el paso del tiempo diluya su significado, la historia no solo se conserva en archivos y documentos, también vive en los libros. Por eso, junto al recuerdo de esta efeméride, proponemos una selección de lecturas que ayudan a acercarse a uno de los episodios más complejos y trascendentales del siglo XX español.

Por Refugio Martínez

18/07/2026
Infografía sobre los 90 años del inicio de la Guerra Civil española.

Este 18 de julio se cumplen 90 años del golpe de Estado que desencadenó la Guerra Civil Española, un acontecimiento que transformó para siempre la historia del país y cuyas consecuencias todavía siguen presentes en el debate público, la investigación histórica y las políticas de memoria democrática.

Nueve décadas después de aquel acontecimiento, la fecha es un recordatorio de hasta qué punto el pasado continúa dialogando con el presente y de cómo la memoria de lo sucedido sigue formando parte de la identidad democrática de España.

Cómo se fraguó el conflicto

La Guerra Civil no surgió de forma repentina. Durante los años previos, la Segunda República había atravesado una creciente polarización política y social. La tensión entre las distintas fuerzas ideológicas, los conflictos sociales, la violencia política y la inestabilidad institucional fueron alimentando un clima de confrontación que terminó desembocando en una conspiración militar contra el Gobierno de la República. El objetivo de los sublevados era tomar el poder rápidamente y poner fin al sistema constitucional vigente.

La rebelión comenzó el 17 de julio de 1936 en el protectorado español de Marruecos. Al día siguiente, 18 de julio, la insurrección se extendió a numerosos puntos de la península. Los militares implicados esperaban hacerse con el control del país en pocos días, pero el golpe fracasó en una parte importante del territorio. El resultado fue un escenario imprevisto: España quedó dividida en dos zonas enfrentadas y el intento de golpe derivó en una guerra abierta que se prolongaría durante casi tres años.

El golpe de Estado iniciado los días 17 y 18 de julio de 1936 fracasó en parte del territorio y acabó desencadenando una guerra que dividió España

Lo que siguió fue uno de los capítulos más dramáticos de la historia española. Entre 1936 y 1939 el país quedó devastado por el conflicto. Ciudades bombardeadas, poblaciones desplazadas, familias divididas y una violencia política que alcanzó a toda la sociedad marcaron la vida cotidiana de millones de personas. La guerra terminó con la victoria de las tropas franquistas y dio paso a una dictadura que se prolongó hasta 1975.

La dimensión de aquel acontecimiento resulta difícil de exagerar. La guerra que siguió al golpe provocó cientos de miles de muertos, una profunda fractura social y décadas de represión. Desde las instituciones públicas se considera hoy que la recuperación de la democracia exigió afrontar las consecuencias de aquel conflicto.

La guerra que siguió al golpe provocó cientos de miles de muertos, una profunda fractura social y décadas de represión

El Portal de Memoria Democrática del Gobierno recuerda que la Constitución de 1978 se construyó sobre el propósito de superar “las graves y profundas heridas que había sufrido la sociedad española durante la Guerra Civil y los 40 años de Dictadura”.

La memoria que sigue abierta

Noventa años después del golpe, la cuestión de la memoria histórica continúa formando parte del debate público. Buena parte de ese trabajo de conservación y estudio recae en el Centro Documental de la Memoria Histórica, dependiente del Ministerio de Cultura.

Desde su sede en Salamanca, custodia miles de documentos relacionados con la Segunda República, la Guerra Civil, la dictadura franquista, el exilio y la transición democrática, además de mantener bases de datos y fondos documentales que permiten reconstruir las historias de víctimas, combatientes y ciudadanos anónimos que vivieron aquel periodo.

Entre las organizaciones más activas en este ámbito se encuentra la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), que con motivo del 90º aniversario ha reclamado una mayor implicación institucional en la conmemoración de la fecha. En un escrito dirigido al Gobierno, la asociación defiende que la efeméride debe servir para reafirmar el compromiso democrático de la sociedad española.

La asociación sostiene, además, que las consecuencias de aquellos acontecimientos siguen presentes en la actualidad. En su comunicado, afirma que “las secuelas de aquel régimen terrible todavía se encuentran en nuestro presente porque hay miles de desaparecidos por la violencia de los golpistas, miles de propiedades que no regresaron a sus dueños legítimos y monumentos y calles que celebran la victoria de los tres ejércitos fascistas”.

Quizá sea esa la razón por la que el 18 de julio continúa provocando interés nueve décadas después. No se trata únicamente de recordar el inicio de una guerra. La fecha invita a reflexionar sobre las consecuencias de la ruptura de la convivencia democrática, sobre el impacto que la violencia política puede tener en una sociedad y sobre la importancia de preservar los valores que sostienen una democracia.

El legado de los libros

La memoria no se conserva únicamente en archivos, fotografías o documentos oficiales. También se transmite a través de los libros. Novelas, testimonios e investigaciones históricas han permitido a varias generaciones acercarse a las vivencias de quienes sufrieron la guerra desde uno y otro lado del conflicto.

Leer sobre la Guerra Civil no significa únicamente conocer fechas o batallas; significa comprender el miedo, las pérdidas, las decisiones y las emociones de millones de personas atrapadas en uno de los momentos más difíciles de la historia de España.

Leer sobre la Guerra Civil (…) significa comprender el miedo, las pérdidas, las decisiones y las emociones de millones de personas atrapadas

A través de esas páginas es posible escuchar voces que ya no están, descubrir cómo afectó el conflicto a la vida cotidiana y entender por qué sus consecuencias llegaron mucho más allá de 1939. Precisamente por eso, los libros siguen siendo una de las herramientas más valiosas para evitar el olvido y recordar hasta dónde puede conducir la fractura de una sociedad. Y también por eso, a continuación, ofrecemos una selección de seis libros emblemáticos sobre la Guerra Civil Española.

Por quién doblan las campanas, de Ernest Hemingway (Debolsillo). Publicada en 1940, el famoso escritor cubrió el conflicto como corresponsal de guerra. La acción se sitúa en 1937 y sigue la misión de Robert Jordan, un profesor estadounidense integrado en las Brigadas Internacionales que recibe el encargo de volar un puente en territorio controlado por los sublevados.

La obra adquirió una enorme repercusión internacional y contribuyó a que millones de lectores de todo el mundo conocieran el conflicto español. Ochenta años después de su publicación, sigue siendo considerada uno de los grandes clásicos de la literatura del siglo XX y una de las novelas fundamentales para acercarse a la Guerra Civil.

Soldados de Salamina, de Javier Cercas (Debolsillo). Esta novela, publicada en 2001, marcó un antes y un después en la narrativa española sobre la Guerra Civil. La obra gira en torno a una pregunta aparentemente sencilla: ¿quién fue el soldado republicano que perdonó la vida a Sánchez Mazas cuando podía haberlo fusilado? A partir de esa búsqueda, la novela reflexiona sobre la memoria, el heroísmo, la verdad histórica y la forma en que una sociedad recuerda su pasado.

La voz dormida, de Dulce Chacón (Alfaguara). Publicada en 2002, es una de las novelas más importantes sobre la represión que siguió a la victoria franquista. Ambientada en los primeros años de la posguerra, narra la historia de varias mujeres encarceladas por su vinculación con el bando republicano y muestra cómo intentan conservar la dignidad y la esperanza en un contexto de miedo y persecución.

Para escribirla, Dulce Chacón se inspiró en numerosos testimonios reales de mujeres que habían vivido aquellos años. El resultado es una obra profundamente humana en la que las protagonistas representan a miles de personas cuyas historias apenas aparecieron durante décadas en los relatos oficiales. Su enorme éxito de público y crítica convirtió la novela en una referencia dentro de la literatura de memoria histórica. Además, fue adaptada al cine en 2011.

Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez (Anagrama). Publicado en 2004, este libro está compuesto por cuatro relatos conectados entre sí que se desarrollan durante la guerra y los primeros años de la dictadura franquista. Sus personajes son hombres, mujeres y niños atrapados en situaciones límite marcadas por el miedo, la derrota y la supervivencia.

Lejos de centrarse en los grandes acontecimientos históricos, Alberto Méndez pone el foco en las historias cotidianas de quienes padecieron las consecuencias del conflicto. La obra muestra cómo la guerra siguió condicionando la vida de miles de personas mucho después de que terminaran los combates.

Inés y la alegría, de Almudena Grandes (Tusquets Editores). Con esta novela, publicada en 2010, Almudena Grandes inauguró la serie Episodios de una Guerra Interminable, un ambicioso proyecto narrativo dedicado a recuperar historias poco conocidas de la lucha contra el franquismo.

La protagonista, Inés, es una joven de familia conservadora que decide romper con su entorno y unirse a la resistencia republicana. La trama se inspira en un hecho histórico real: la invasión del Valle de Arán de 1944, cuando centenares de guerrilleros intentaron entrar en España desde Francia para derrocar el régimen de Franco.

La península de las casas vacías, de David Uclés (Siruela). Pocas novelas recientes sobre la Guerra Civil han generado tanta conversación como La península de las casas vacías. Publicada en 2024, la obra de David Uclés propone una mirada original al conflicto a través de una narración coral que sigue las vidas de personajes corrientes mientras la guerra transforma su mundo.

Uno de los aspectos más llamativos del libro es la combinación de acontecimientos históricos con elementos imaginativos y simbólicos. Esa mezcla permite al autor acercarse a la experiencia emocional de la guerra y mostrar cómo la violencia, el miedo y la pérdida alteran la vida de personas y comunidades enteras.

Los numerosos premios recibidos y la excelente acogida de los lectores la han convertido en uno de los fenómenos literarios más destacados de los últimos años y en una de las obras más comentadas de la nueva narrativa sobre la Guerra Civil.

Rescatadas del olvido, de Ana R. Cañil (Galaxia Gutenberg). El libro se acerca a varias mujeres extranjeras que escribieron, fotografiaron o dejaron su testimonio sobre la España de la Guerra Civil y la posguerra. Entre ellas figuran Nancy Cunard, Tina Modotti, Virginia Cowles, Lillian Hellman o Sylvia Plath, nombres que permiten reconstruir una mirada menos transitada sobre aquel periodo y sobre quienes lo contaron desde fuera.

Cañil sigue sus huellas en España y recupera el trabajo de periodistas, escritoras y creadoras que durante años quedaron en un segundo plano frente a sus contemporáneos masculinos. El libro combina memoria, investigación y recorrido biográfico para subrayar las dificultades que afrontaron en un contexto marcado por el machismo, los prejuicios y la violencia política y aporta una perspectiva femenina a la lectura de uno de los capítulos centrales del siglo XX español.

Continúa Leyendo
Colegio de Psicología de Madrid.
Opinión

Menores y pantallas

Por José Antonio Luengo Latorre, decano del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid

Leer artículo: Menores y pantallas
José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid.
Entrevistas

La paternidad abre un “proceso de reflexión” en el futuro de Martínez-Almeida

Por Javier Aldea | Fotografía: Pablo A. Iglesias.

Leer artículo: La paternidad abre un “proceso de reflexión” en el futuro de Martínez-Almeida
Madre dando de mamar
Sociedad

Conciliación, apoyo y formación: retos pendientes de la lactancia materna

Por SONIA GUTIÉRREZ MENCÍA | FOTOGRAFÍA: LACT APP Y UNICEF

Leer artículo: Conciliación, apoyo y formación: retos pendientes de la lactancia materna
Tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad colocada en el salpicadero de un coche.
Sociedad

El Congreso da luz verde a endurecer las sanciones por mal uso de plazas para personas con discapacidad

Por Redacción

Leer artículo: El Congreso da luz verde a endurecer las sanciones por mal uso de plazas para personas con discapacidad