Dia Mundial de la Insuficiencia Cardiaca
El paciente con insuficiencia cardíaca es cada vez más complejo y con más comorbilidades
En el marco del Día Mundial de la Insuficiencia Cardíaca, que se celebra este sábado, 9 de mayo, expertos y responsables sanitarios coincidieron en que el abordaje de esta patología ha mejorado de forma significativa en los últimos cinco años, aunque persisten retos clave como la falta de educación en salud, la pérdida de hábitos saludables y las desigualdades en el diagnóstico. Además, alertaron de que el perfil del paciente es cada vez más complejo y de que las mujeres siguen llegando más tarde al diagnóstico, al tiempo que destacaron el papel creciente de la inteligencia artificial y el diagnóstico de precisión para anticipar la enfermedad, personalizar los tratamientos y mejorar los resultados en salud.
Por S. G. M. | FOTOGRAFIA: JORGE VILLA SERVIMEDIA
Estas conclusiones, entre otras, se pusieron de manifiesto en un encuentro organizado por la agencia de noticias Servimedia, celebrado con motivo del Día Mundial de la Insuficiencia Cardíaca, en el que participaron el CEO de Bayer Iberia, Jordi Sánchez; la subdirectora general de Calidad Asistencial del Ministerio de Sanidad, María Rosario Fernández; la ministra de Sanidad, Mónica García; la presidenta de las organizaciones de pacientes de la Fundación Española del Corazón, Maite San Saturnino; el presidente de la Sociedad Española de Cardiología, Ignacio Fernández; el jefe de Servicio de Cardiología del Hospital de León, Eduardo Villacorta; y la gerente asistencial de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, Charo Azcutia.
Jordi Sánchez subrayó la magnitud del problema y la urgencia de actuar. “Nos reunimos en torno a una realidad que no admite demora”, señaló, tras recordar que “cada año cerca de 19.000 muertes en España están vinculadas a la insuficiencia cardíaca”. Además, incidió en el impacto asistencial de la enfermedad al afirmar que “cada seis minutos una persona es hospitalizada en nuestro país por este motivo”.
En este contexto, destacó los avances logrados en los últimos años. “Tenemos más y mejores opciones terapéuticas y una visión más clara de cómo evoluciona la enfermedad”, aseguró, aunque advirtió de que el reto actual pasa por trasladar esos avances a la práctica clínica. “No basta con que exista innovación, necesitamos que llegue a todos los pacientes de forma equitativa”, añadió.

Por su parte, María Rosario Fernández puso el foco en la experiencia del paciente dentro del sistema. “Muchas veces llegan a consulta con cansancio acumulado y con el miedo a volver a ingresar”, explicó, al tiempo que subrayó que “no hablamos solo de una patología frecuente, sino de una condición que pone a prueba la capacidad del sistema sanitario de atender bien, a tiempo y de forma continuada”. Asimismo, defendió la necesidad de reorganizar los recursos asistenciales para mejorar la continuidad de la atención.
Jordi Sánchez: “No basta con que exista innovación, necesitamos que llegue a todos los pacientes de forma equitativa”
En esta línea, Mónica García incidió en la importancia de reforzar la prevención y la coordinación. “Tenemos que llegar antes, coordinar mejor la atención y estar preparados cuando la situación se complica”, afirmó la ministra de Sanidad, quien recordó que el paciente y su entorno deben situarse en el centro del sistema.
Desde la perspectiva de los pacientes, Maite San Saturnino puso de relieve el impacto emocional de la enfermedad. “Recibir un diagnóstico de insuficiencia cardíaca supone un cambio radical en la vida de la persona”, señaló, al tiempo que defendió la necesidad de acompañamiento y apoyo psicológico.
Por otro lado, Ignacio Fernández alertó de la desigualdad en el diagnóstico entre hombres y mujeres. “Las mujeres llegan más tarde al diagnóstico”, advirtió, y abogó por impulsar “políticas que sean efectivas” que permitan corregir esta situación. En este sentido, subrayó la importancia de avanzar en herramientas de detección precoz mediante sistemas de alerta y programas de cribado.
Recibir un diagnóstico de insuficiencia cardíaca supone un cambio radical en la vida de la persona
Eduardo Villacorta coincidió en señalar la creciente complejidad del perfil del paciente. “Hoy atendemos a pacientes con perfiles más complejos y múltiples patologías asociadas”, explicó, y añadió que la insuficiencia cardíaca debe abordarse como un síndrome que afecta a distintos órganos. Además, alertó de los cambios en el estilo de vida. “Estamos perdiendo parte del estilo de vida mediterráneo”, afirmó, en referencia al aumento del sedentarismo y la obesidad.
En esta misma línea, Charo Azcutia destacó la importancia de una visión integral del paciente. “No solo hay que tratar la enfermedad, hay que mirar al paciente, a su entorno y a su realidad diaria”, señaló, subrayando el papel clave de la atención primaria en el seguimiento y la coordinación asistencial.
Eduardo Villacorta: “Estamos perdiendo parte del estilo de vida mediterráneo”
A lo largo del diálogo, los participantes coincidieron en el potencial de la digitalización y la inteligencia artificial para mejorar el seguimiento de estos pacientes, anticipar descompensaciones y avanzar hacia una atención más personalizada. Asimismo, insistieron en la necesidad de reforzar la educación en salud desde edades tempranas y de implicar a otros ámbitos, como el educativo, para fomentar estilos de vida saludables y mejorar la prevención.
Finalmente, los expertos resaltaron que el sistema sanitario cuenta con una base sólida y con profesionales altamente cualificados, aunque recalcaron la necesidad de seguir avanzando en coordinación, equidad y aplicación efectiva de los avances para mejorar la calidad de vida de las personas con insuficiencia cardíaca.
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