El Día Internacional de la Madre Tierra reclama algo más que buenas intenciones

Proteger el planeta ya no es cuestión de voluntad sino de supervivencia

En un día como hoy, el mundo conmemora el Día Internacional de la Madre Tierra, una efeméride proclamada por Naciones Unidas para recordar que el planeta no es un recurso inagotable, sino un sistema vivo del que depende nuestra supervivencia. En el contexto actual de crisis climática, degradación ambiental y pérdida acelerada de biodiversidad, esta fecha se convierte en una llamada urgente a la acción colectiva.

Por Refugio Martínez

22/04/2026
Infografía de tonos verdes, donde una niña con flores en el pelo y una sonrisa abraza el globo terráqueo.

Esta jornada nació con el objetivo preciso de reforzar la conciencia de que los seres humanos formamos parte de la naturaleza y que no es posible un desarrollo sostenible si se ignoran los límites ecológicos del planeta que habitamos. Por eso, el Día Internacional de la Madre Tierra, que cada año se celebra el 22 de abril, no es un acto simbólico, ni una conmemoración vacía, es una respuesta política, científica y ética a una realidad incontestable: el deterioro del planeta amenaza las bases mismas de la vida.

Más de medio siglo

Esta celebración cumple hoy 56 años. Aunque no es un número redondo, que llevemos más de 50 años conmemorando este día con tan malos resultados debe ser, sin duda, un motivo de reflexión.

Que llevemos más de 50 años conmemorando este día con tan malos resultados debe ser, sin duda, un motivo de reflexión

El Día Internacional de la Madre Tierra surgió del movimiento ambiental que cobró fuerza a finales del siglo XX, especialmente a partir de la primera celebración del Earth Day en 1970, una movilización ciudadana masiva que puso en la agenda pública la necesidad de proteger el planeta.

Con el paso de los años y ante la creciente evidencia científica del cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas, Naciones Unidas institucionalizó esta preocupación global al proclamar en 2009 el 22 de abril como Día Internacional de la Madre Tierra. De esta manera se quedó reforzada la idea del planeta como hogar común de la humanidad.

Desde entonces, la efeméride se ha consolidado como un marco internacional de reflexión y acción que combina mensajes políticos, iniciativas educativas y movilización social para promover una relación más equilibrada y sostenible entre las personas y la naturaleza.

La Tierra hoy: una salud en riesgo

Los datos científicos confirman que la situación del planeta es crítica. La deforestación es uno de los ejemplos más claros. Según apunta la ONU, "cada año, el mundo pierde 10 millones de hectáreas de bosques, una extensión similar a Islandia" y “alrededor de un millón de especies animales y plantas se encuentran en peligro de extinción". Esta pérdida masiva no solo amenaza a miles de especies, sino que reduce la capacidad del planeta para regular el clima y sostener los sistemas de los que depende la vida humana.

Si a esa extinción le añadimos el cambio de uso del suelo, la producción agrícola y ganadera intensiva o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, el aumento de la temperatura media global, la intensificación de los fenómenos extremos, la contaminación y la destrucción de hábitats, “se puede acelerar –según afirma la ONU– el ritmo de destrucción del planeta".

Fotografía de un bosque que ha desaparecido por la acción humana. La mitad de la imagen está ocupada por un bosque y la otra mitad por una árida explanada.

En este contexto, Naciones Unidas subraya que “necesitamos recuperar los ecosistemas” porque de su salud depende el bienestar “de nuestro planeta y sus habitantes”.

Economía y sostenibilidad

El Día Internacional de la Madre Tierra insiste en la necesidad de una transformación profunda de los modelos económicos actuales. No basta con proteger la naturaleza de forma aislada; es imprescindible replantear la producción, el consumo y el uso de los recursos. En palabras de la ONU, "necesitamos un cambio hacia una economía más sostenible", capaz de generar bienestar sin comprometer el equilibrio ambiental.

No basta con proteger la naturaleza de forma aislada; es imprescindible replantear la producción, el consumo y el uso de los recursos

Este cambio implica apostar por energías limpias, economías circulares y sistemas productivos que respeten los límites del planeta. El objetivo último es restaurar una relación de equilibrio y respeto para promover “la armonía con la naturaleza y la tierra".

Para lograr esa transformación, la educación desempeña un papel fundamental. No solo prepara a las sociedades para afrontar los impactos del cambio climático, sino que permite prevenirlos mediante el conocimiento, la innovación y la participación ciudadana. En este sentido, Naciones Unidas reconoce que “la Unión Europea ha dado un paso histórico al integrar la educación climática en los planes de estudio escolares”. Formar a las nuevas generaciones en sostenibilidad, ciencia del clima y responsabilidad ambiental es invertir en resiliencia y futuro.

Responsabilidad compartida

Cada año, con motivo de esta efeméride, Naciones Unidas organiza diálogos internacionales, campañas de sensibilización y actos institucionales que refuerzan el mensaje de urgencia y responsabilidad compartida.

En esta ocasión, la Organización retransmite por videoconferencia desde Nueva York los actos del Día Internacional de la Madre Tierra, en particular, los Diálogos Interactivos de la Asamblea General sobre Armonía con la Naturaleza, que pueden seguirse en directo por UN Web TV. A estas iniciativas se suman actividades de gobiernos, universidades, centros educativos y organizaciones sociales en todo el mundo.

Paralelamente, la ONG estadounidense EARTHDAY.ORG, que no forma parte del sistema de Naciones Unidas, impulsa campañas de movilización ciudadana. Aunque no existe un lema oficial establecido por la ONU para este día, esta organización ha propuesto como consigna “Nuestro poder, nuestro planeta” dentro de su propia campaña global.

 “Cada persona tiene el poder de impulsar el cambio”

Desde esta ONG se lanza un mensaje directo a la ciudadanía: “Cada persona tiene el poder de impulsar el cambio. Súmate a limpiezas comunitarias, plantaciones de árboles o manifestaciones pacíficas. Ponte en contacto con tus representantes públicos. Enseña a otras personas. Toma decisiones sostenibles en tu día a día”. Cualquier granito de arena es bienvenido porque “cuando las personas actúan, se crean comunidades. Cuando las comunidades alzan la voz, los líderes escuchan”.

Un día como hoy, donde celebramos la existencia de la Madre Tierra, debería obligarnos a mantener la conciencia activa y la voluntad diligente; y recordarnos que proteger el planeta no es una opción ni un gesto simbólico, sino una responsabilidad colectiva. Como subraya la ONU, “la Madre Tierra claramente nos pide que actuemos”.

Continúa Leyendo
Christopher Reeve, protagonista de hasta cuatro películas de Superman.
Cultura

Mira al cielo

Por Jorge Fernández Mencías

Leer artículo: Mira al cielo
Infografía hecha con inteligencia artificial, donde está escrito en letras muy grandes el nombre del single: Rocket 88. Debajo aparece un modelo en rojo del automóvil Oldsmobile Rocket 88.
Cultura

Rocket 88: 75 años del single que anticipó el sonido del rock and roll

Por Refugio Martínez

Leer artículo: Rocket 88: 75 años del single que anticipó el sonido del rock and roll
Ecce Homo
Cultura

El Caravaggio perdido

Por Lidia Rossi

Leer artículo: El Caravaggio perdido
José Manuel González Huesa, director de Perfiles.
Opinión

La vivienda, en la UVI

Por José Manuel González Huesa

Leer artículo: La vivienda, en la UVI