Una campaña de Fundación ONCE e Inserta Empleo desmonta prejuicios y pone el foco en las capacidades de una generación cada vez más preparada
El talento joven con discapacidad desafía a las etiquetas
Hay una frase que miles de jóvenes han escuchado alguna vez durante una entrevista de trabajo, una selección académica o la búsqueda de una oportunidad: “no eres apto”. Para muchos jóvenes con discapacidad, ese mensaje llega con demasiada frecuencia. Sin embargo, una nueva generación está decidida a responder de otra manera, demostrando que el problema nunca fue su talento, sino las barreras que siguen impidiendo que se reconozca. Con esa premisa se relanza Por Talento Joven, la plataforma digital de Inserta Empleo y Fundación ONCE, cofinanciada por la Unión Europea, dirigida a jóvenes con discapacidad.
Por Patricia Encinas
Más que una renovación de imagen, el proyecto de Por Talento Joven refuerza su apuesta por acompañar a una generación que cuenta con formación, capacidades y motivación, pero que todavía encuentra más dificultades de las deseadas para acceder al mercado laboral. Lejos de asumir las etiquetas impuestas, la campaña invita a cuestionarlas. Toma una de las palabras más asociadas al rechazo, “no apto”, para darle la vuelta y poner el foco donde realmente importa: en las capacidades, el potencial y las oportunidades. Un planteamiento que conecta con la realidad de una generación que quiere ser valorada por lo que sabe hacer y no por los estereotipos asociados a la discapacidad.
Los datos muestran que el acceso al mercado laboral continúa siendo una asignatura pendiente para las personas con discapacidad y, especialmente, para los más jóvenes. La brecha entre jóvenes con y sin discapacidad sigue siendo significativa tanto en actividad como en empleo. Aunque cada vez más jóvenes con discapacidad acceden a estudios, formación especializada y competencias altamente demandadas por las empresas, las oportunidades no siempre avanzan al mismo ritmo.
Tampoco los datos de empleo reflejan una evolución positiva. Los jóvenes con discapacidad han visto reducirse su tasa de empleo del 11,9 % al 11,7 % en el último año, situándose 16 puntos por debajo de la correspondiente a los jóvenes sin discapacidad. Esta realidad tiene su reflejo en la contratación. En 2025, los jóvenes representaron únicamente el 9 % del total de contratos realizados a personas con discapacidad, frente al 23 % que suponen los contratos a jóvenes en la población general.
Detrás de estas cifras existe una contradicción evidente. Nunca antes tantos jóvenes con discapacidad habían accedido a estudios, formación especializada y competencias altamente demandadas por las empresas. Sin embargo, los prejuicios, la falta de referentes y las barreras de acceso continúan limitando sus oportunidades de incorporación y desarrollo profesional.
El talento detrás de las cifras
Las estadísticas ayudan a entender la dimensión del reto, pero no cuentan toda la historia. Detrás de cada dato hay personas que han tenido que enfrentarse a prejuicios, derribar barreras y demostrar su valía en más ocasiones que otros jóvenes de su misma generación. Uno de esos jóvenes es Kenjy Alcas, técnico administrativo especializado en inteligencia artificial y marketing digital. Su historia refleja tanto las barreras que todavía existen como el impacto que puede tener contar con el apoyo adecuado.
“Muchas veces me he enfrentado al mensaje de ‘no eres apto’, aunque no siempre de forma directa. Por mi forma de comunicarme, algunas personas han dudado de mis capacidades antes incluso de conocerme. Me ha ocurrido que, al responder una llamada para una entrevista, la conversación termina rápidamente porque no me entienden. En esos momentos siento que no están valorando mis conocimientos o mi experiencia, sino únicamente una dificultad de comunicación. Es frustrante, porque sé que puedo aportar mucho si me dan la oportunidad de demostrarlo”, explica.
Kenjy Alcas: "Muchas veces me he enfrentado al mensaje de ‘no eres apto’, aunque no siempre de forma directa"
Su experiencia dio un giro cuando conoció Inserta Empleo en 2019. “Desde el primer momento encontré un equipo que creyó en mí y que vio más allá de mi discapacidad”, recuerda. Gracias al apoyo recibido ha podido acceder a formación en administración, marketing digital, inteligencia artificial y audiovisuales a través de iniciativas como Por Talento Digital, y adquirir experiencia profesional como técnico administrativo especializado en soluciones con inteligencia artificial.
Para Kenjy, una de las claves de ese recorrido ha sido el acompañamiento recibido durante todo el proceso de búsqueda de empleo. “Me han ayudado a mejorar mi currículum, preparar entrevistas, identificar ofertas acordes a mi perfil y seguir formándome para aumentar mis oportunidades laborales. Pero más allá de la orientación profesional, siempre he sentido que había personas que confiaban en mí y me animaban a seguir adelante cuando los resultados tardaban en llegar. Ese apoyo marca una gran diferencia”.

Otro ejemplo es el de Joensy Ferreras, técnico en Sistemas Microinformáticos y Redes, formado también en ciberseguridad y apasionado por el desarrollo de videojuegos, ámbito en el que continúa ampliando sus conocimientos de forma autodidacta.
Su experiencia refleja una realidad compartida por muchas personas con discapacidad durante su acceso al mercado laboral. “En algunas ocasiones he sentido que se fijaban antes en mi discapacidad que en mis capacidades profesionales, aunque eso nunca me ha frenado para seguir buscando empleo”, explica.
Ferreras considera que todavía persisten ideas equivocadas sobre las personas con discapacidad. “Aún hay quien piensa que rendimos menos o que vamos a necesitar demasiadas adaptaciones, cuando en realidad depende de cada persona. Una discapacidad no define quién eres ni lo que puedes aportar profesionalmente”.
Joensy Ferreras: "En algunas ocasiones he sentido que se fijaban antes en mi discapacidad que en mis capacidades profesionales"
Conoció Inserta Empleo mientras buscaba nuevas oportunidades laborales y decidió acudir a la entidad porque necesitaba orientación para reorientar su estrategia de búsqueda de empleo. Desde entonces ha contado con acompañamiento especializado y acceso a recursos adaptados a sus objetivos profesionales. “Me han orientado e informado sobre ofertas adaptadas a mi perfil. También me han ayudado a mejorar mi búsqueda de empleo y me han acompañado durante todo el proceso”.
Entre todas las herramientas recibidas, destaca especialmente el mentoring. “Marcó un antes y un después para mí. Gracias a ese acompañamiento aprendí a enfocar mejor mi búsqueda de empleo y gané más confianza en mí mismo”. Para Joensy, la confianza adquirida ha sido tan importante como las oportunidades encontradas. “El apoyo recibido me dio acceso a oportunidades que quizá no habría encontrado por mi cuenta y me ayudó a afrontar la búsqueda de empleo con más seguridad”.
Ese acompañamiento también ha tenido un impacto personal. “Ha sido un apoyo muy importante. Sentirme acompañado me ha dado más confianza y motivación para seguir buscando un empleo estable”, afirma. A las empresas les lanza un mensaje directo: “Una discapacidad no determina lo que una persona puede conseguir. Lo importante es dar oportunidades y valorar las capacidades reales de cada profesional”. Como él mismo defiende, cuando se eliminan los prejuicios y se apuesta por el talento, surgen profesionales capaces de aportar valor, compromiso y nuevas perspectivas a cualquier organización.
Mucho más que una plataforma
Es precisamente en ese punto donde Por Talento Joven quiere marcar la diferencia. La plataforma ha sido concebida como un espacio donde los jóvenes con discapacidad pueden acceder a herramientas y recursos que les ayuden a acercarse al empleo con mayores garantías, independientemente de cuál sea su punto de partida.
El apoyo del equipo de orientadores de Inserta Empleo constituye uno de los principales valores añadidos del proyecto. Estos profesionales ayudan a identificar capacidades, diseñar itinerarios formativos y conectar a cada persona con oportunidades laborales acordes con su perfil y sus aspiraciones. Solo durante el último año, miles de jóvenes han participado en acciones de orientación y formación impulsadas por Inserta Empleo, que además, ha intermediado en la consecución de más de 2.000 contrataciones de jóvenes con discapacidad.

Una generación que cambia las reglas
La campaña No aptos (para no molar) se aleja deliberadamente de los relatos tradicionales sobre discapacidad. Aquí no hay espacio para la condescendencia ni para el victimismo. El protagonismo lo ocupan jóvenes que crean, emprenden, compiten, comunican, investigan o inspiran. Personas que han demostrado que el talento rara vez encaja en moldes prefabricados. El mensaje es claro. Si determinadas reglas dejan fuera a personas con talento, quizá haya que cambiar las reglas y no a las personas.
La iniciativa cuenta además con la participación de creadores de contenido y referentes con discapacidad que ayudan a visibilizar nuevas formas de entender el éxito profesional y personal. A través de sus propias experiencias contribuyen a desmontar prejuicios y ofrecen referentes con los que muchos jóvenes pueden identificarse.
Para la directora general de Inserta Empleo, Ana Pilar Cruz, el lanzamiento responde a una necesidad real porque “los jóvenes con discapacidad tienen talento, preparación, creatividad y capacidad para aportar valor a cualquier organización. Sin embargo, siguen encontrando barreras que dificultan su acceso al empleo y condicionan sus oportunidades de desarrollo profesional. Por Talento Joven nace para acompañarlos, para abrir puertas y para demostrar que el talento no tiene etiquetas”.
En su opinión, “necesitamos iniciativas que generen confianza, referentes y oportunidades reales porque cuando un joven con discapacidad encuentra su oportunidad, gana esa persona, gana la empresa y gana toda la sociedad”. Sus palabras ponen el foco en el papel transformador de los jóvenes y en los desafíos que aún enfrentan en ámbitos como el empleo, la educación y la participación social.
El talento que transforma el futuro
Durante años, el debate sobre discapacidad y empleo se ha centrado en las dificultades. Por Talento Joven propone ampliar esa conversación y hablar también de oportunidades, capacidades y futuro. Porque detrás de cada estadística hay jóvenes que terminan sus estudios, que aprenden idiomas, que desarrollan competencias digitales, que emprenden, que innovan y que están preparados para incorporarse al mercado laboral.
Los resultados del programa, las historias de jóvenes como Kenjy o Joensy y el creciente interés de las empresas por incorporar talento diverso demuestran que existe una generación preparada para asumir un papel protagonista en el futuro laboral. Y quizá ahí resida la verdadera esencia de la campaña: recordar que los “no aptos” de hoy pueden ser precisamente los profesionales, emprendedores y líderes que transformen el mañana. Porque los jóvenes con discapacidad no buscan trato de favor ni excepciones. Solo una oportunidad para demostrar de lo que son capaces.
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