Miriam Garlo, actriz, escritora y artista
“Sorda ha abierto un debate que la sociedad necesitaba tener”
El éxito de Sorda ha convertido a Miriam Garlo en una de las voces más influyentes en la defensa de los derechos de las personas sordas. Mientras la película sigue recibiendo reconocimientos, como el Premio Nacional de Discapacidad Reina Letizia, la actriz, artista y escritora amplía su actividad creativa con su presencia en la Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE y la publicación de Volar con un ala rota (Roca Editorial) una novela de marcado carácter autobiográfico sobre la pérdida de la audición, la identidad, la depresión y la esperanza.
Por SONIA GUTIÉRREZ MENCÍA | Foto: Album / Nacho Lopez / SOPA Images/Sipa USA
Miriam Garlo se ha convertido en una de esas figuras capaces de trascender el ámbito en el que siempre ha desarrollado su carrera. Reconocida por su trayectoria vinculada a las Bellas Artes y la Universidad, su colaboración con su hermana, la directora Eva Libertad, en la película Sorda la ha situado en el centro de una conversación social necesaria. El éxito de la cinta —ganó el Goya a mejor actriz revelación— ha contribuido a visibilizar la realidad de las mujeres y madres con discapacidad auditiva, reivindicando su derecho a formar una familia, a la crianza y a una participación plena en la sociedad.
El reciente Premio Nacional de Discapacidad Reina Letizia concedido a la película ha vuelto a poner el foco en una obra que ha abierto caminos, derribado prejuicios y generados debates imprescindibles sobre igualdad, accesibilidad y diversidad lingüística.
Además, Miriam Garlo continúa desarrollando su faceta artística más allá de la interpretación. Sus obras forman parte de la Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE, una de las principales citas del arte inclusivo en nuestro país, que puede visitarse en CentroCentro (Madrid) hasta octubre.
También ha debutado como novelista con un viaje autobiográfico desde la oscuridad de la depresión hacia la luz, con la reciente publicación de Volar con un ala rota (Roca Editorial). A través de una historia inspirada en su propia experiencia, la autora aborda la pérdida de la audición, la búsqueda de la identidad, la depresión y la necesidad de sentirse comprendida. Una novela cargada de sensibilidad, dolor, empatía y esperanza que reivindica el derecho de todas las personas a ser vistas y escuchadas.
En una entrevista con Perfiles, la artista describe el impacto que ha generado la película y que esta haya recibido el Premio Nacional de Discapacidad Reina Letizia.

¿Qué supone para todo el equipo de Sorda que el Premio Nacional de Discapacidad Reina Letizia haya destacado precisamente el valor de la película para visibilizar la maternidad, la crianza y la diversidad lingüística de las personas sordas?
Es todo un orgullo recibir un galardón tan importante como este, porque premia al mismo tiempo que divulga y visibiliza aún más la cotidianidad de las personas sordas, especialmente de las mujeres sordas, poniendo sobre la mesa las muchas mejoras que todavía quedan por alcanzar.
"La película ha fomentado la normalización de la lengua de signos"
El jurado ha señalado que la película ha contribuido a abrir una conversación pública sobre el derecho de las personas con discapacidad a formar una familia. ¿Os ha sorprendido la repercusión social que ha tenido la historia?
Al principio estábamos concentradas trabajando en nuestra película y, hasta que se estrenó, no podíamos hacernos una idea de qué acogida le daría el público. Después ha sido toda una sorpresa que haya causado tanto interés y, al mismo tiempo, se confirma lo que intuíamos: que hacía falta, porque existía la necesidad por un lado y la curiosidad por otro de abordar esta situación y plantear debates.
Una de las razones del reconocimiento es que la película ha acercado al gran público la realidad de la lengua de signos española. ¿Creéis que después de Sorda existe una mayor comprensión y respeto hacia esta lengua y hacia quienes la utilizan?
Sí, sin duda. La película ha fomentado la normalización de la lengua de signos española, y son muchas las personas que la desconocían que se han sentido atraídas o interesadas por estudiarla y, en cualquiera de los casos, valorarla y respetarla.

Si Sorda ha conseguido abrir una conversación, ¿cuál creéis que debería ser el siguiente paso para seguir avanzando en inclusión y representación en el ámbito cultural?
Sería muy positiva la actualización del concepto de accesibilidad tanto en las artes escénicas como en cine y audiovisuales, así como favorecer la entrada de personas sordas en los sets de rodaje o la creación de personajes sordos.
Más allá del éxito de la película, ¿qué mensaje os gustaría que permaneciera en la sociedad cuando termine el recorrido de Sorda?
Nos gustaría que permaneciera la idea de que la diversidad forma parte de la sociedad y que debe estar presente de manera natural en todos los ámbitos. También que las personas sordas, y en general las personas con discapacidad, tienen los mismos derechos, inquietudes y proyectos de vida que cualquier otra persona. La inclusión real empieza cuando dejamos de ver estas realidades como excepcionales y las entendemos como parte de nuestra vida cotidiana.

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