Conciertos accesibles
¡Así se transforma la música en directo!
Durante décadas, la accesibilidad en conciertos se ha limitado a rampas y espacios reservados. Hoy, esa visión se queda corta. La colaboración entre Live Nation España y Fundación ONCE ha puesto sobre la mesa un modelo que analiza toda la cadena: desde la compra de entradas hasta la evacuación. El resultado es un cambio de paradigma que obliga a repensar cómo se diseña y se vive la música en directo. Un avance que permite disfrutar de artistas como Fito & Fitipaldis, Hombres G, Shakira o Karol G de manera accesible y a todas las personas.
Por Pedro Fernández
El temblor del bajo en el pecho, las luces que se abren como un fogonazo y ese instante en que miles de voces cantan a la vez forman parte de la magia irrepetible de un concierto. Sin embargo, esa vivencia que muchos dan por hecha sigue siendo inaccesible para demasiadas personas. Afortunadamente, los conciertos accesibles dejan de ser un gesto aislado para convertirse en una obligación, y la alianza entre Live Nation España y Fundación ONCE marca un punto de inflexión en la inclusión cultural.
Tras más de un año de trabajo, nace un modelo que no busca adaptar la experiencia, sino diseñarla desde el principio para que todas las personas puedan disfrutarla sin barreras. Como recuerda Marian Palanquex, técnico del Departamento de Accesibilidad al Medio Físico de Fundación ONCE, “un concierto debe permitir que todas las personas, con o sin discapacidad, puedan acceder a él”. Su planteamiento coincide con la filosofía del proyecto: no se trata de sumar parches, sino de revisar toda la cadena de accesibilidad.
La prueba piloto realizada durante los 38 conciertos del Aullidos Tour de Fito & Fitipaldis se convirtió en un laboratorio perfecto para medir la accesibilidad en condiciones reales. Los 258 voluntarios que atendieron a más de 1.500 personas con discapacidad permitieron detectar barreras concretas, no supuestas. Una de las conclusiones más reveladoras es que la dificultad principal no siempre es física: muchas veces es informativa. No saber dónde ir, qué recursos existen o cómo acceder a ellos genera más ansiedad que cualquier escalón. También quedó claro que la demanda de accesibilidad es muy superior a lo que reflejan los datos de ticketing y que el diseño debe abarcar todo el recorrido, no solo las zonas reservadas.
La prueba piloto se ha realizado durante los 38 conciertos del Aullidos Tour de Fito & Fitipaldis
En esa misma línea, Palanquex subraya que la accesibilidad no puede limitarse al momento del concierto: “Hay que tener en cuenta toda la cadena: la información previa como saber dónde se celebra, cómo llegar y las características del recinto, poder comprar las entradas a través de una web accesible, poder contactar y comunicar necesidades de accesibilidad…”.
Palanquex añade un punto crítico: la tendencia a agrupar a todas las personas con discapacidad en un único espacio dentro del recinto. “No todas tienen las mismas necesidades. El objetivo debe ser dar respuestas específicas a cada una”, subrayó la experta.

Como explica Ana Gómez de Castro, de Live Nation Spain, “la clave está en la autonomía. Un evento accesible es aquel en el que una persona puede planificar su asistencia, acceder al recinto, disfrutar del espectáculo y regresar a casa con el mayor grado posible de independencia y comodidad”.
El objetivo es, por tanto, transformar la industria para que la accesibilidad deje de ser una excepción y pase a ser una norma. Un cambio de enfoque que escucha a las personas con discapacidad y analiza sus necesidades reales.
La accesibilidad deja de ser un extra y hace que la cultura sea compartida
Ese enfoque integral también incluye aspectos que a menudo pasan desapercibidos, como la accesibilidad del transporte, la comunicación de los itinerarios accesibles o los protocolos de evacuación. Palanquex insiste en ello: “Si sucede algo durante el concierto, los equipos deben conocer las necesidades de las personas con discapacidad y tenerlas en cuenta en los procedimientos”.
Ese camino ya ha empezado a tomar forma con medidas concretas. Al respecto, Gómez de Castro informa que “para próximos conciertos ya estamos trabajando en mejoras relacionadas con espacios reservados, itinerarios accesibles, acompañamiento en recintos, información adaptada y formación de equipos”.
A ello se suman avances en accesibilidad sensorial y cognitiva, con herramientas como Navilens, un sistema de códigos que facilita la orientación en los recintos, o BeMyVega, que permite seguir el concierto desde el móvil con descripción e incluso subtítulos.
Punto de partida
Del acuerdo entre Fundación ONCE y Live Nation, Palanquex destaca que “partió de la escucha”, y que “la esperanza es que esto sea un punto de partida para que, poco a poco, la accesibilidad forme parte natural de la actividad de los conciertos”.
Para Live Nation, esta iniciativa representa una línea estratégica de futuro y una oportunidad para transformar la industria desde una perspectiva inclusiva y universal. “Lo importante no es incorporar herramientas por incorporarlas, sino identificar cuáles generan un beneficio real para el público y pueden implementarse de forma consistente”, concluye Gómez de Castro.
El impacto final, como recuerda Palanquex, debe medirse en la experiencia del público: “Se trata de que disfruten, que estén con sus acompañantes y que no tengan que preocuparse por si podrán acceder al recinto. El objetivo es dar herramientas a la industria para garantizar una experiencia más cómoda y satisfactoria para todas las personas”.
Medidas testadas durante el piloto
• Comunicación accesible previa al concierto.
• Canal específico de atención accesible.
• Información visual de accesos y zonas PMR.
• Implementación de tecnologías Navilens.
• Protocolos de acompañamiento y reubicación.
• Coordinación operativa entre producción, seguridad, ticketing y recintos.
• Testeo de diferentes soluciones tecnológicas que permiten la mejora de la accesibilidad audiovisual en conciertos a través de la integración de medidas como el subtitulado
• Presencia de voluntariado Fundación ONCE durante toda la gira.
Festivales de música accesibles en verano
Aunque la accesibilidad en conciertos avanza, los festivales todavía muestran una implantación desigual. Según el Anuario de Festivales Accesibles 2026, alrededor de 25 festivales en España cuentan hoy con medidas específicas de inclusión. Estos son los principales.
• Primavera Sound (Barcelona, 3-7 de junio), referente internacional con medidas consolidadas.
• Sónar (Barcelona, 18-20 de junio). Festival de electrónica y cultura digital con un enfoque innovador.
• Low Festival (Torrevieja, 31 julio-2 agosto). Música Indie y electrónica.
• Sonorama Ribera (Aranda de Duero, 5-9 de agosto).
• Cooltural Fest (Almería, 20-23 de agosto), considerado uno de los festivales más inclusivos de España y Europa.
• Marenostrum (Fuengirola, ciclo de concierto desde el pasado mes de abril hasta el 12 de septiembre de 2026).
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