El evento, que movilizará a millones de personas, obliga a proteger la vista, planificar desplazamientos y apoyarse en herramientas digitales e iniciativas inclusivas
Riesgos, horarios y cómo seguir con seguridad el eclipse del 12 de agosto
El eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto no es solo uno de los fenómenos astronómicos más esperados en décadas. También ha puesto en alerta a las administraciones por los riesgos asociados a su observación, lo que ha llevado a activar recomendaciones específicas para la ciudadanía.
Por Bárbara Guerra | Imagen: IGN
El principal de ellos tiene que ver con la salud visual. Mirar directamente al Sol sin la protección adecuada puede provocar daños irreversibles en la visión. De ahí que las autoridades insistan en utilizar gafas homologadas y en no emplear cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros adecuados.
Pero no es el único problema. La previsión de desplazamientos masivos hacia las zonas con mejor visibilidad hace temer importantes colapsos de tráfico, especialmente en puntos del norte peninsular. A ello se suma la posible saturación de las redes móviles en áreas con gran concentración de personas.
Ante este escenario, Protección Civil recomienda planificar los desplazamientos con antelación, evitar improvisaciones y elegir ubicaciones seguras para seguir el fenómeno.
Un mapa para anticiparse al fenómeno
Para quienes quieran organizar bien la observación, una de las herramientas más útiles es el mapa interactivo del Instituto Geográfico Nacional (IGN), que permite consultar con precisión cómo se verá el eclipse desde cualquier punto del país.
El visor ofrece información detallada sobre el inicio del fenómeno, el momento de máxima ocultación y su final, además del porcentaje de cobertura del Sol o su posición en el cielo.
El eclipse será visible en todo el territorio —total en buena parte del norte y Baleares, parcial en el resto— y avanzará de oeste a este a lo largo de la tarde, con Galicia como primer punto de observación.
Hay, además, un factor clave a tener en cuenta: el Sol estará muy bajo en el horizonte. Por ello, los expertos recomiendan buscar ubicaciones con buena visibilidad hacia el oeste, sin obstáculos que impidan seguir el fenómeno.
Escuchar el eclipse: la experiencia inclusiva
Más allá de las recomendaciones de seguridad, el eclipse también está impulsando nuevas formas de vivir este fenómeno, algunas con un claro componente inclusivo.
El proyecto ‘Eclipse inclusivo’, promovido por el Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC, permitirá experimentar el evento sin necesidad de verlo gracias a los dispositivos LightSound, que transforman la luz en sonido.
Su funcionamiento es sencillo: a medida que la Luna cubre el Sol, el sonido evoluciona de tonos agudos a graves hasta desaparecer en el instante de totalidad. De este modo, el eclipse se convierte en una experiencia también auditiva.
Estos dispositivos se distribuirán en eventos de observación por todo el país con el objetivo de facilitar la participación de personas con discapacidad visual en una cita que tradicionalmente ha estado ligada a la experiencia visual.
Puede quemar la retina aunque el sol parezca menos intenso
Mirar al sol durante el eclipse también puede quemar la retina aunque el sol parezca menos intenso o el ambiente se oscurezca durante unos minutos. La radiación ultravioleta e infrarroja continúa siendo dañina para el ojo incluso cuando el disco solar está parcialmente cubierto por la Luna.
Contemplar este y otros eclipses sin protección adecuada, con gafas de sol convencionales o con métodos caseros puede provocar lesiones permanentes en la visión. Así lo advirtió este lunes el director del Instituto Universitario Fernández-Vega, el doctor Jesús Merayo, quien explicó a Servimedia que “la radiación que existe durante un eclipse puede provocar una lesión fotoquímica o térmica, algo que puede causar daños permanentes en nuestra visión”.
Este riesgo existe tanto si se mira al sol directamente a simple vista como si se utilizan métodos inadecuados. Según este especialista, la radiación ultravioleta "puede lesionar las células de la retina, mientras que la radiación infrarroja puede dañar los tejidos del ojo".
Uno de los principales problemas es que el daño puede pasar desapercibido en el momento de la exposición, ya que la retina apenas tiene receptores del dolor. Por ello, muchas personas no relacionan los síntomas posteriores con haber mirado al eclipse sin la protección adecuada, añadió este oftalmólogo.
Un fenómeno masivo que requiere previsión
El 12 de agosto será, además de un acontecimiento científico, un fenómeno social de gran magnitud, con millones de personas pendientes del cielo al mismo tiempo.
Esa dimensión obliga a anticiparse: informarse, planificar y seguir las recomendaciones. Al mismo tiempo, la combinación de herramientas digitales y propuestas inclusivas muestra cómo la tecnología está transformando la manera de vivir incluso los espectáculos más antiguos.
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