José Manuel González Huesa, director de Perfiles y director general de Servimedia.
Cómo hemos cambiado
“¡Ah! Cómo hemos cambiado / qué lejos ha quedado / aquella amistad”, empezaba la canción de Presuntos Implicados (compuesta por: Juan Luis Giménez / Sole Giménez). Hoy vivimos una etapa de incertidumbre global y personal. Hay demasiadas guerras, muchas ocultas, aunque solo nos fijamos en Rusia y Ucrania, la reciente masacre israelí en Gaza y los enfrentamientos con Irán. Hay un crecimiento peligroso de los populismos, demasiada política de trincheras, mientras que el ciudadano no ve resueltos sus problemas diarios, especialmente de vivienda en España.
Por José Manuel González Huesa
Ante esta situación, no hay un modelo claro de sociedad de cara a los próximos años, un horizonte de futuro en una sociedad más hipertecnológica que humanista, donde cada uno se busca la vida con ausencia de referentes en los diferentes ámbitos sociales.
Y en medio de este caos, los jóvenes están más perdidos que nunca. Hay datos que ponen los pelos de punta. Por ejemplo, un reciente estudio realizado por el Centro Reina Sofía de Fad Juventud demuestra que al menos un 53,7% de jóvenes reconoce sentirse estresado con los estudios o el trabajo, y uno de cada cinco se siente descontento con su situación educativa o laboral. Una de las causas es la falta de apoyo percibido: un 17,7% de los y las jóvenes no siente que las personas de su entorno se preocupen por sus problemas. Realmente, ¿los padres hablan en casa de cómo enfrentar los retos, los errores o lo que algunos llaman “fracasar”? ¿Se refuerza la confianza, la autonomía, actitudes constructivas desde el entorno familiar para evitar la frustración?
En este mundo donde se fomenta la competitividad y no se estimula la socialización, es clave fortalecer el desarrollo emocional y personal de nuestros jóvenes, crear espacios de confianza, mantener conversaciones cotidianas, predicar con el ejemplo, confiar en su autonomía, transformar el error en una oportunidad de aprendizaje. Si desde casa se fomenta que otro mundo es posible, quizá el entorno que nos rodea puede ser más cercano y agradable para todos, dentro y fuera de nuestras fronteras.
“Lo mejor que conocimos / separó nuestros destinos / que hoy nos vuelven a reunir; / tal vez si tú y yo queremos / volveremos a sentir aquella vieja entrega”, finalizaba la canción. Es todo un reto.
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