Según un informe de Cáritas Española, Cruz Roja Española, Fundación ONCE y Fundación Secretariado Gitano
La inclusión laboral triplica la inversión y multiplica el acceso al empleo de las personas más vulnerables
La inclusión sociolaboral no solo transforma vidas, también genera riqueza y cohesión social. Así lo constata un informe de Cáritas Española, Cruz Roja Española, Fundación ONCE y Fundación Secretariado Gitano que revela que por cada euro invertido en empleo inclusivo con apoyo del Fondo Social Europeo se obtienen entre 2,9 y 4 euros de retorno económico y social. Tras más de 25 años de colaboración y la evaluación del periodo 2016-2023, el estudio demuestra además que participar en itinerarios personalizados incrementa hasta en un 79% las posibilidades de acceder a un empleo entre personas inactivas en situación de exclusión.
Por Redacción
Promover la inclusión laboral de personas vulnerables supone no solo un compromiso ético, sino también una inversión con un claro retorno económico y social. Esta es una de las principales conclusiones del informe presentado este lunes en Madrid por Cáritas Española, Cruz Roja Española, Fundación ONCE y Fundación Secretariado Gitano que evalúa el impacto de sus operaciones en el marco del trabajo con el Fondo Social Europeo en el periodo 2016-2023.
En el acto, presidido por la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, se pusieron en valor cuestiones como la contribución del Fondo Social Europeo en el periodo 2016-2023, el retorno económico y social y la fortaleza del trabajo conjunto de las cuatro entidades participantes.
Aunque la evaluación se centra en el período 2016-2023, las cuatro entidades llevan trabajando por el empleo inclusivo con el respaldo del Fondo Social Europeo desde el año 2000. En este tiempo, han apoyado a más de 1,3 millones de personas, facilitando la inserción laboral de 468.996 personas y ofreciendo formación a cerca de 430.000 participantes.
La inversión total asciende a 1.173 millones de euros, financiados en un 71% por el Fondo Social Europeo, un 7% por las administraciones públicas y un 22% por entidades privadas, principalmente las que desarrollan el programa.

El Programa Operativo de Inclusión Social y de la Economía Social se ha dirigido principalmente a colectivos altamente vulnerables –personas con discapacidad, población migrante, población gitana, personas con alta vulnerabilidad social, personas trabajadoras mayores de 45 años o personas con problemas de sinhogarismo o drogodependencias– con el objetivo de mejorar sus oportunidades de formación y empleo y avanzar hacia una sociedad más igualitaria y un mercado laboral más inclusivo.
Más oportunidades y mayor impacto
Entre los años 2016 y 2023 las intervenciones de Cáritas, Cruz Roja, Fundación ONCE y Fundación Secretariado Gitano permitieron atender a 448.830 personas, el 55% mujeres. De este total, el 52,7% logró al menos un resultado en activación, formación o empleo. Además, 145.957 personas encontraron trabajo tras completar sus itinerarios (de las personas que estaban en desempleo o inactivas el 33,8% encontraron trabajo) y 99.316 obtuvieron una cualificación profesional. Según la evaluación, participar en el programa aumenta, de media, un 58% la probabilidad de acceder a un empleo y, en el caso de las personas inactivas, hasta un 79%.
El impacto es especialmente positivo en las mujeres, con una tasa de inserción del 35,6%, frente al 31,7% de los hombres. No obstante, experimentan una inserción laboral más precaria, con niveles más altos de temporalidad.
El informe también destaca que los efectos del programa son duraderos, no solo en la adquisición de competencias sino también en el entorno familiar y en el cambio de mentalidad y expectativas ya que la inserción laboral supone un cambio tanto para las propias personas como para sus familias y su entorno más próximo, además de mejorar las condiciones de vida de la unidad familiar.
Alto retorno económico
Uno de los datos más significativos está en el retorno económico de la inversión en este tipo de iniciativas, que se eleva hasta triplicar la inversión realizada. Así, por cada euro invertido se generan entre 2,9 y 4 euros en beneficios económicos y sociales. La evaluación demuestra de forma concluyente que el programa es coste-efectivo y genera un retorno positivo para todos los financiadores, siendo especialmente beneficioso para las administraciones públicas españolas, que obtienen un retorno estimado en 38 euros por euro aportado.
Las claves del éxito del programa se deben al conocimiento experto de las entidades que lo desarrollan, los apoyos integrales, el empoderamiento de las personas y la vinculación con las necesidades del mercado laboral.
Las cuatro entidades han desarrollado sus actuaciones a través de un modelo de intervención integral, personalizado y cercano, que es ampliamente valorado por administraciones y empresas. Así, el 92,2% de las administraciones públicas encuestadas valora el desempeño del programa como positivo o muy positivo, mientras que el 89% de las 18.000 empresas colaboradoras consideran que los perfiles de las candidaturas presentadas se ajustan a sus necesidades.
Resulta especialmente reseñable que el programa ha contribuido a un cambio de mentalidades en el entorno empresarial, eliminando o reduciendo los estereotipos y prejuicios a la hora de contratar a personas de determinados colectivos vulnerables.
La financiación continuada del Fondo Social Europeo se presenta también como elemento clave para el éxito de la intervención, ya que ha permitido desarrollar programas estables a gran escala.

Según Manuel Bretón, presidente de Cáritas Española, puso el acento en la estabilidad ofrecida por el Fondo Social Europeo, “un factor muy importante cuando hablamos de personas en situación vulnerable que necesitan de procesos largos”. En la misma línea, aseguró que “esta estabilidad nos ha permitido ampliar y reforzar los programas de empleo, y tener presencia en todo el territorio, incluyendo las zonas rurales y llegando a las personas que más lo necesitan”.
Por su parte, María del Mar Pageo, presidenta de Cruz Roja Española, enfatizó que “la participación en este Programa significa trabajar por un derecho fundamental: el acceso a un empleo digno en igualdad de condiciones para las personas que enfrentan mayores barreras por su situación de vulnerabilidad”. Asimismo, señaló que “trabajar con este enfoque de derechos humanos ha guiado nuestras acciones a través del acompañamiento, abriendo caminos y generando oportunidades reales para recuperar su autonomía y sus medios de vida. En definitiva, ha permitido activar derechos, ha transformado miles de vidas, rompiendo ciclos de pobreza intergeneracional y cambiando historias personales y familiares".
Miguel Carballeda, presidente del Grupo Social ONCE, puso en valor que “esta alianza con el Fondo Social Europeo nos ha permitido contribuir desde hace ya más de 25 años a que se cumplan los sueños de miles de personas con discapacidad, facilitándoles una orientación laboral y una formación adecuada, que les permite integrarse de forma plena en la sociedad en condiciones de igualdad a través de empleos de calidad”.
Y, finalmente, Sara Giménez, directora general de la Fundación Secretariado Gitano, resaltó que para la población gitana “la contribución del Fondo Social Europeo y el hecho de que los grupos vulnerables tengan una prioridad de inversión, ha sido algo fundamental y debe preservarse, porque ha permitido la incorporación al empleo por cuenta ajena, donde prácticamente no estaban. Ha impulsado un verdadero cambio social, un cambio de expectativas y aspiraciones, muy especialmente para los jóvenes y las mujeres”.
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