Décimo aniversario de Ilunion
Diez años cambiando la forma de ver valor
En su décimo aniversario, Ilunion lanza un mensaje claro: el verdadero valor está en las personas. Detrás de cada servicio, cada proyecto y cada iniciativa hay nombres propios, historias únicas y mucho talento. Mario, Claritza, Vicky, Pilar, María, Javier, Pedro, Sonia, Juan Carlos y Álvaro son los protagonistas de una campaña que pone rostro a una década de compromiso y diversidad.
Por Carolina Martínez
Una moneda gira en el aire y, durante unos segundos, refleja la luz como si quisiera recordarnos algo esencial: el valor no siempre está en lo que se ve. Así arranca el nuevo spot de Ilunion, con el cual el grupo celebra su décimo aniversario bajo el lema Cambiando la forma de ver valor. No es un eslogan publicitario, sino una declaración de principios. Una invitación a mirar con otros ojos y reconocer el talento, la profesionalidad y la historia que hay detrás de cada persona que forma parte de la compañía.
Mario, Claritza, Vicky, Pilar, María, Javier, Pedro, Sonia, Juan Carlos y Álvaro son el rostro del talento, el ejemplo del valor captado gracias a que alguien les ha abierto las puertas del mercado laboral. Estos diez trabajadores de Ilunion, en diferentes sectores y funciones, han afrontado obstáculos de todo tipo, y son conscientes de que todavía queda mucho por hacer hasta lograr que la discapacidad no sea una puerta blindada que impida desarrollar una vida plena. Representan a las personas con discapacidad, mujeres directivas, profesionales mayores de 55 años, trabajadores de distintas nacionalidades y personas que afrontaron situaciones de vulnerabilidad.
Ilunion nació hace diez años como el proyecto empresarial del Grupo Social ONCE, con una idea sencilla y revolucionaria a la vez: demostrar que la rentabilidad económica y el impacto social no solo pueden convivir, sino que se nutren mutuamente. Hoy, una década después, lo avalan las cifras: más de 45.000 empleados, de los cuales 17.000 tienen discapacidad o situación de vulnerabilidad, en más de 500 centros en España, Portugal y Colombia, en sectores diversos como la hostelería, la gestión textil, los servicios sociosanitarios o la economía circular.
María del Mar Arévalo: “Cuando la sociedad nos ve, nos escucha y nos reconoce, nuestro valor se multiplica”
En este aniversario, Ilunion ha querido rendir homenaje a su mayor activo: las personas. Para ello, ha lanzado una campaña protagonizada por estos diez trabajadores reales, con trayectorias, edades y capacidades diferentes, que simbolizan la diversidad que late en el corazón del grupo. Sus rostros aparecen grabados en una colección de monedas conmemorativas, más de 47.000 piezas distribuidas entre empleados, clientes e instituciones. En ellas, el valor deja de ser una cifra y se convierte en un rostro.
“Tenemos una convicción profunda de que todos, independientemente de nuestras circunstancias, tenemos valor y merecemos tener una oportunidad”. Son las palabras de María del Mar Arévalo, directora de Sostenibilidad y Excelencia de Ilunion VidaSénior. En su caso, optó por ser madre soltera a los 40 años. Hoy, ella y Alejandro conforman una maravillosa familia y han contado con el apoyo de su empresa. “Ese tipo de decisiones también son parte del valor que cada uno representa, y merecen ser visibilizadas y reconocidas como parte de una sociedad diversa e inclusiva. Cuando la sociedad nos ve, nos escucha y nos reconoce, nuestro valor se multiplica”, asegura.
Comunicación
En el ámbito de la comunicación, Vicky Bendito conoce bien la importancia de las palabras. Periodista con discapacidad auditiva, durante años cubrió información parlamentaria en el Congreso. “Las personas con discapacidad podemos ser tan profesionales como cualquiera. Lo único que necesitamos es que se nos mire con los mismos ojos, que se vea nuestra capacidad y valía”, explica.
Para ella, el lenguaje no es un detalle menor, sino un espejo de cómo una sociedad entiende la inclusión. “Ser precisos con el lenguaje marca la diferencia entre el respeto y el desprecio, entre la inclusión y la exclusión. Hay que huir de los eufemismos, de las expresiones paternalistas que nos hacen invisibles”. Su testimonio resume la esencia de la campaña: cambiar la mirada implica también cambiar las palabras.
Vivir la inclusión
Claritza Francisco Rojas, del área de Relaciones Laborales, vivió en primera persona las barreras de accesibilidad en otros entornos laborales. Con discapacidad visual, recuerda los obstáculos que encontraba a diario: “Las dificultades eran constantes, materiales en papel imposibles de leer, sistemas no adaptados y una falta de sensibilidad real hacia la diversidad”. Añade que “aquí no solo se habla de inclusión, se vive. Trabajar en una empresa que apuesta por la accesibilidad y la integración marca una diferencia enorme en la vida profesional y personal. La inclusión laboral no es un favor, es una oportunidad para descubrir capacidades que enriquecen a todos”.
Pilar Gutiérrez: “A los 60 años me siento más útil que nunca. En Ilunion volví a creer en mí misma”
Esa misma mirada transversal la comparte Mario Sanz, director creativo y jefe de marketing y comunicación de Ilunion Hotels. Llegó hace nueve años, cuando la cadena aún se llamaba Confortel, para liderar el rediseño de la marca. “Ahora entiendo que lo que no se cuenta no existe, y que ser un referente en diversidad y dignidad es una obligación. Trabajar en Ilunion te cambia la forma de ver el mundo. Te hace entender que la creatividad también puede ser herramienta de transformación social”.
“Valor significa rentabilidad, pero también valores humanos y valía profesional”, afirma Pilar Gutiérrez, responsable de desarrollo de negocio logístico. Su historia es la de muchas mujeres que se encontraron con un mercado laboral que les daba la espalda por su edad. “A los 60 años me siento más útil que nunca. En Ilunion volví a creer en mí misma”. Habla con la serenidad de quien sabe que el trabajo puede ser también una forma de dignidad y que la confianza, cuando se deposita en las personas, genera un efecto multiplicador.
Sordoceguera
En la campaña también participa Javier García, embajador de marca de Ilunion. Su sordoceguera le cerró puertas en el mundo laboral hasta que llegó a Ilunion. Su gran capacidad como comunicador ayuda al resto de la sociedad a entender cómo derribar barreras para que nadie se sienta excluido. Después de haber logrado ser el primer Erasmus con sordoceguera de Europa y terminar el doble grado en Derecho y ADE, se encontró con las puertas del mercado laboral cerradas. “Así estuve durante un tiempo hasta que di con la puerta adecuada, la de Ilunion. Alejandro Oñoro, nuestro CEO, había escuchado hablar de mí y quiso entrevistarme personalmente. Ahí le conté mi trayectoria y le dije que tenía dos sueños: el primero era trabajar de manera independiente y el segundo subir algunas de las montañas más altas del mundo. Recuerdo que Alejandro, entre risas, me dijo: ‘Yo puedo ayudarte, pero solo con uno de ellos’”, recuerda. Javier ha demostrado con creces su valía profesional pero además siente el cariño de sus compañeros. “Lo veo cada día cuando estoy en la oficina y un compañero o compañera se acerca, coge mi mano y, en mi sistema de comunicación, me comenta algo del trabajo o me dice de ir a desayunar”.
Ufo, fiel perro guía
También demuestran su valor en esta campaña Pedro Esquiva y Ufo, su perro guía, que forman un tándem inseparable. Quién mejor que Pedro, ciego de nacimiento, para trabajar la accesibilidad de webs y apps. Es el responsable de consultoría de Accesibilidad Digital Ilunion Accesibilidad. Y Sonia Domínguez, que trabaja en la lavandería de Madrid de Ilunion TextilCare desde 2022 y está orgullosa de cómo ejerce su profesión tras haberse topado con tantas puertas cerradas. El trabajo le ha proporcionado “una nueva vida y mucha tranquilidad mental”. También participa en la campaña Álvaro del Bosque, que trabaja en el área de servicios generales y quizás sea de las personas que mejor conoce Torre Ilunion, sede de los servicios centrales, donde trabajan 1.100 personas, el 60% con discapacidad.
Por su parte, Juan Carlos Durán Canal, Coordinador de Desarrollo de Talento, que llegó de Venezuela en 2009 y su principal valor es la capacidad de escuchar, sostiene la necesidad de esta campaña porque “no es solo un eslogan, es una invitación a entender que la diversidad suma, que aporta riqueza. La inclusión no debe ser una utopía”. Trabajar en Ilunion es sentir que “puedo centrarme en aportar, crecer y acompañar a otros en su desarrollo”.
La protagonista del spot de televisión es la actriz Belén González del Amo, con discapacidad visual, quien lanza una moneda al aire para recordarnos que el valor no está en lo que vemos, sino en lo que reconocemos en los demás. Esa metáfora resume el espíritu de la compañía: el talento no entiende de etiquetas, y el verdadero valor está en las personas.
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