Análisis del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo de Fundación ONCE (Odismet)
El empleo de las personas con discapacidad, un desafío en el tiempo
La inclusión laboral de las personas con discapacidad en España avanza, pero a un ritmo insuficiente. Las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el análisis de Odismet revelan mejoras en empleo y reducción del paro, aunque persisten grandes brechas frente a la población general, especialmente por género, edad y tipo de discapacidad.
Por Patricia Encinas
La Encuesta de Población con Discapacidad (EPD), la Encuesta de Salarios de las Personas con Discapacidad (SPD) y la Estadística de Vida Laboral de las Personas con Discapacidad (VLPD) constituyen un conjunto de operaciones estadísticas que permiten una visión integrada de la participación laboral, la remuneración y las trayectorias profesionales de este colectivo.
Según el análisis del Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo de Fundación ONCE (Odismet), cofinanciado por la Unión Europea, la evolución de la contratación de personas con discapacidad respecto al año anterior muestra un descenso del 1 %. Esta caída es más acusada en los contratos específicos para personas con discapacidad (–3,9 %) y, en menor medida, en los centros especiales de empleo (–1,3 %).
En total, la contratación de personas con discapacidad en España ascendió a 271.765 contratos, lo que representa el 18,8 % del empleo total creado.
Desde una perspectiva de género, las mujeres con discapacidad concentraron el 40,9 % de los contratos, frente al 46,9 % alcanzado por las mujeres en la población general. En cuanto a la edad, los jóvenes con discapacidad apenas accedieron al 19,6 % de los contratos, mientras que en el conjunto de la población los menores de 29 años alcanzaron el 39,5 %.
En términos de estabilidad laboral, los contratos indefinidos para personas con discapacidad supusieron el 23,2 %, frente al 27,7 % registrado en la población sin discapacidad.
Actividad, empleo y paro
Según la Encuesta de Población con Discapacidad y sus estadísticas complementarias, en 2024 la tasa de actividad de las personas de 16 a 64 años con discapacidad se situó en el 35,4 %, apenas 0,1 puntos menos que en 2023, muy lejos del 78,5 % de la población sin discapacidad. Este dato evidencia que menos de la mitad de este colectivo participa activamente en el mercado laboral.
La tasa de empleo aumentó ligeramente hasta el 28,9 %, mientras que la tasa de paro descendió al 18,5 %, lo que refleja una cierta mejoría en la inclusión laboral, aunque con cifras todavía muy inferiores a las del resto de la población.
Brechas de edad y género
Por sexo, la tasa de actividad de las mujeres con discapacidad creció 1,2 puntos, hasta el 36,3 %, mientras que la de los hombres descendió 1,1 puntos, hasta el 34,7 %. La tasa de empleo femenina alcanzó el 29,8 % (1,5 puntos más que en 2023), frente al 28,2 % de los hombres.
Por edad, el grupo de 25 a 44 años registró las tasas más elevadas de actividad (48,6 %) y empleo (37,6 %), aunque también una tasa de paro significativa (22,7 %). El grupo más joven, de 16 a 24 años, presentó una situación especialmente preocupante: una tasa de actividad del 22,7 %, una tasa de empleo del 11,7 % y una tasa de paro del 48,6 %.
Por tipo de discapacidad, la sensorial mostró la mayor tasa de actividad (52,4 %), mientras que la mental registró la menor (29,8 %). El 69,9 % de las personas ocupadas con discapacidad eran asalariadas del sector privado y el 20,8 %, del sector público. Además, el 83,8 % tenía contrato indefinido y el 82,5 % trabajaba a jornada completa.
A nivel territorial, las comunidades con mayor tasa de actividad fueron Cantabria (45,1 %) y la Comunidad de Madrid (41,5 %), mientras que Canarias (28,4 %) y el Principado de Asturias (29,3 %) presentaron las cifras más bajas.
El 22,7 % de las personas ocupadas con discapacidad se benefició de bonificaciones o reducciones en las cuotas de cotización a la Seguridad Social, 0,5 puntos más que en 2023.
Diferencia salarial
El salario medio anual bruto de los trabajadores con discapacidad se situó en 23.159,7 euros en 2023, un 5,1 % más que en 2022. Por sexo, el salario medio de las mujeres aumentó un 6,1 %, hasta 22.191,5 euros, y el de los hombres, un 4,0 %, hasta 23.853,3 euros. La brecha salarial de género dentro del colectivo se redujo hasta el 93,0 %, frente al 91,1 % del año anterior.
Sin embargo, la diferencia salarial respecto a las personas sin discapacidad aumentó 0,9 puntos, situándose en el 82,1 %.
La inclusión laboral avanza, pero persisten brechas en actividad, empleo y salarios
Por tipo de contrato, las personas con discapacidad y contrato indefinido percibieron una media de 23.615,2 euros (un 5,6 % más), mientras que las contratadas de forma temporal alcanzaron los 20.647,0 euros (un 1,8 % más).
En jornada completa, el salario medio fue de 27.289,8 euros, frente a 12.516,7 euros en jornada parcial. Por sectores, Industria y Construcción registraron salarios más elevados (24.917,0 euros) que el sector Servicios (22.863,2 euros). Por tipo de discapacidad, las personas con discapacidad física obtuvieron el salario medio más alto (24.936,9 euros), mientras que las personas con discapacidad intelectual registraron el más bajo (16.152,4 euros). Además, un mayor grado de discapacidad se asoció a menores ingresos salariales.
Pensión y vida laboral
De las 33.015.200 personas con relación con la Seguridad Social en 2023, 3.305.700 (el 10,0 %) tenían reconocida una discapacidad. De ellas, el 76,4 % percibía exclusivamente una pensión contributiva, frente al 20,5 % de la población sin discapacidad, mientras que solo el 11,4 % se encontraba en alta laboral exclusiva.
Entre las personas con discapacidad en alta laboral, el 58,5 % eran hombres, el 68,3 % tenía 45 años o más y el 3,8 % era de nacionalidad extranjera. La edad media de la primera alta laboral fue de 20,9 años, inferior a la de la población sin discapacidad (22,2 años).
El número de pensionistas con discapacidad alcanzó los 2.795.900, un 0,8 % más que en 2022, y seis de cada diez eran mayores de 65 años.
Un avance insuficiente
Las cifras oficiales y los análisis de Odismet coinciden en señalar avances en empleo y reducción del paro entre las personas con discapacidad. Sin embargo, la brecha respecto a la población sin discapacidad sigue siendo significativa, tanto en participación laboral como en salarios, y persisten desigualdades internas por género, edad y tipo de discapacidad.
Los datos de 2024 dibujan, en definitiva, una realidad compleja: una inclusión laboral que avanza, pero todavía insuficiente para alcanzar una igualdad plena y efectiva en el mercado de trabajo español.
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